miércoles, 25 de marzo de 2015

CONCLUSIONES DEL VIAJE AL CORAZÓN DE PAITITI - por Sixto Paz

“Hay una vibración en cada lugar sagrado u objeto, que se almacenó y que pertenecía a sus autores. Debemos alcanzarla para que la información se libere. Esta vibración almacenada se relaciona con nuestra memoria. Al activarla se libera la información necesaria .Va más allá de la parte histórica de los lugares. Es mas profundo  ya que es un estado de conciencia en un tiempo y espacio determinado que se almacenó en dicho lugar u objeto. El contacto físico gatilla el recuerdo. Cuando se accede a estos lugares fuera de nuestro tiempo limitado es posible activar el engranaje de la maquinaria que permitirá esta reactivación.
Sentí que los distintos templos, lugares u objetos sagrados del planeta se conectaban entre sí por un “algo” en común que los unía  a través de sus constructores, “algo” que estaba en su interior, que se había grabado en su estructura física de alguna forma. Debemos acceder a ese “algo”.
Cada energía almacenada en estos lugares posee una vibración de sonido que al unirse con la de los otros lugares, produce un coro, que al emitirse provocaría ciertos efectos.
Por más que se estudie algún lugar, si nuestros corazones no se abren al nivel de  conciencia que existió en ese lugar, el acceso verdadero permanecerá cerrado. Debemos sutilizarnos previamente, antes de acceder, para que la conexión real se de. Existe una relación entre los lugares aunque estos pertenezcan a distintas épocas de la historia.
Es como buscar la combinación exacta en la clave de un candado  con muchas combinaciones. Al encontrarla, el candado se abre”.
(Relato de un sueño de Andrea Palma de Chile del 19 de Marzo del 2004).

Si tuviéramos que definir resumiendo las conclusiones del reciente viaje al Paititi de Agosto del 2005, señalaría que en él se cumplieron los cinco objetivos de la Misión que fueron expuestos en la comunicación del guía Sordaz en los comienzos del contacto.
Lo primero, es que la sola organización del mismo y la participación general desde un inicio, solidaria y activa de los grupos del mundo, crearon comunidad. Fue éste viaje como ningún otro, un motivo inspirador, un símbolo  para todos de integración, unidad y solidaridad en torno a un objetivo común.
La claridad y contundencia de las comunicaciones que se fueron recibiendo desde el 12 de Diciembre del 2004 en adelante, marcaron un hito. Estos mensajes  fueron siendo confirmados con sendos avistamientos y situaciones especiales. Y por su inmediata  difusión, así como por la calidad de contenido, llevaron a una instantánea identificación de los grupos con su información  esclarecedora, que anunciaba también otras actividades tan trascendentales como fue el exitoso y contundentemente apoyado encuentro de Agosto en Huaypo y Moray (Cusco, Perú).
Los mensajes como debe ser siempre, coincidieron complementándose, apuntando en una misma dirección a pesar de que fueron recibidos en distintos  países y lugares, siendo siempre bien asimilados por cuanto el sentir general era que aquello era  lo que se estaba esperando.
Esta comunidad mental y espiritual fue capaz de lograr con eficiencia las condiciones materiales para la realización de la tarea encomendada por los guías.
El Encuentro de Cusco, así como el viaje al Paititi nos fortalecieron espiritualmente, permitiéndonos vivir común unidad en comunidad, recordándonos la naturaleza esencial de nuestro contacto, el cual consiste en una aventura de crecimiento y aprendizaje espiritual, tanto en nosotros, como en ellos, los extraterrestres.
La aventura del Paititi fue una demostración a la manera de cada uno, de entrega, sacrificio, y desapego. Tanto de los que en representación de todos  participaron con su presencia física en el lugar, como de los que a la distancia acompañaron mental y espiritualmente. No fue nada fácil y sin embargo respondieron todos a la altura de las expectativas. Los que se quedaron en el muro de Pusharo debieron enfrentar la incertidumbre y el tedio, soportando altas temperaturas, mientras que los que cruzaron arriesgándose a otra clase de peligros,  debieron asumir un esfuerzo sobrehumano para ir y volver con el peso de sus mochilas, sin mayor orientación que su fe y su corazón.
Los mensajes y las actividades desplegadas desde fines del 2004, nos estaban preparando para enfrentar de la mejor manera los acontecimientos mundiales, dándonos el conocimiento anticipado de los sucesos, la comprensión del significado de los mismos, y del rol que nos toca actuar activando nuestros potenciales. Estamos siendo preparados para enfrentar la gran catástrofe o catastro de fe, que es la verdadera gran prueba que nos remecerá por dentro cuando nuestras creencias y convicciones sean puestas a prueba.
 Vemos las impresionantes e increíbles catástrofes naturales que diariamente se van produciendo en nuestro mundo, y los hechos y situaciones más inverosímiles, así como los escándalos políticos y sociales más bochornosos, en donde la corrupción se muestra de la manera más descarada e impune mostrándonos una sociedad en decadencia. Cada día, cientos de miles de personas en el mundo pierden sus puestos de trabajo, otros ni siquiera encuentran uno,  suben los combustibles, se inventan guerras, se incrementa la impunidad delincuencial y el panorama a través de los medios de comunicación procura con complicidad, hacer más terrible el horizonte como para contagiar el pesimismo, legitimar el genocidio, promover la inmoralidad y el establecimiento de una sociedad policíaca basada en el temor y la total represión hacia los buenos ciudadanos.
Pero todo esto estaba previsto. Se nos había anunciado que éste sería el panorama al final de la Cuenta Regresiva, previo al Gran parto Planetario, por lo que no debemos temer, sino más bien fortalecer nuestra convicción de que no estamos solos, que en nosotros hay un poder de acción inimaginable, y  que no seremos probados más allá de nuestra fuerzas.
Volviendo al viaje, éste significó la ratificación de la realidad del contacto así como de la conexión tan especial, profunda y mágica que existe con la Hermandad Blanca de los Retiros Interiores. Nos permitió éste increíble periplo, descubrir la triste realidad de retiros abandonados, de ciudades deshabitadas producto del desaliento y de la pérdida de objetivos. Pero a la vez nos permitió verificar qué es realmente lo que se espera de todos y de cada uno de nosotros. La clave era perseverar hasta el final, y abrirnos a un conocimiento que si bien es un gran peso por su naturaleza decepcionante con relación al comportamiento de los visitantes, también retrata la gran expectativa que pesa sobre la humanidad.
Este viaje nos ha permitido recibir información complementaria a todo lo que se recibió antes, pero como siempre debió ser, en grupo y colectivamente, pudiéndola verificar entre todos simultáneamente.
Nuestra Misión llamada Rama o Rahma, consiste en alcanzar un contacto interior y exterior , lo cual se expresa en ser soles en la Tierra .Y sólo lo podremos lograr  cuando orientemos todo nuestro esfuerzo hacia nuestro crecimiento personal, para tener siempre más para dar y compartir. El camino espiritual es personal e intransferible, pero sólo puede vivenciarse en relación solidaria, compasiva y desinteresada por los demás. El concepto que engloba todo esto es el verdadero amor, algo que es fácil de decir y tan difícil de vivir, y que los Hermanos del Cosmos una vez hace millones de años presintieron que podían aprender a través de la humanidad de la Tierra.
En éste viaje como ya lo expresé en el informe, me extrañó no haber visto a Alberto Guamaní, el Altomisayo de los Keros, que debió de haber aparecido entre Aguaroa y Pusharo, como ocurrió en el viaje de 1990. Pero con el paso del tiempo  he comprendido el por qué de ello. Aunque no es importante que ahora lo diga. Además, por iniciativa de Maribel y Carlos, ellos llevaron a un anciano Kero al hotel antes que se iniciara el viaje, para que hiciera una ceremonia de limpieza, bendición y protección del grupo durante la travesía. Ellos lo encontraron cuando cruzábamos  la calle rumbo a la catedral del Cusco. El  encuentro fue  muy extraño y coincidente, porque no es frecuente verles a estos maestros andinos en la ciudad.
 Cuando lo de la ceremonia, recordé hace quince años atrás cuando alguien le consultó al singular maestro Kero en la selva, si él podía acompañarnos a cruzar el Cañón. El nos respondió que para ello tendría que prepararse, para lo cual debía de consumir plantas de uso tradicional chamánico (alucinógenos). Esto naturalmente es parte de las costumbres ancestrales, pero a la vez, para nosotros, una contradicción a la enseñanza que hemos recibido del cielo que recomienda el no usar éstas plantas (el Peyote, la Ayahuasca, el cactus San Pedro, el Yaje, Coca, etc.), por cuanto constituyen atajos en el crecimiento espiritual, que si bien potencian nuestra percepción extrasensorial, nos bloquean la posibilidad de desarrollar ese mismo potencial de manera natural y correcta. Y como todas las drogas, estas son perjudiciales porque traen consigo dependencia y la destrucción de las neuronas del cerebro que son irremplazables, iniciándose un proceso irreversible de muerte. Sabemos que los alucinógenos rasgan los velos astrales exponiéndonos al ataque de bajos astrales y todo tipo de entidades. También, como parte de la historia develada del Plan Cósmico, la humanidad Lemuriana siempre afectada por la inadecuada influencia de Gadreel, uno de los siete sembradores de Vida que llegaron en la nave laboratorio “Edén”, y que fuera deportado al planeta, siguió consumiendo como parte de su tradición éstas plantas para ampliar el campo de visión interna y también, como una medida de protección. Y por esa y otras razones  se frustró en el pasado  la posible conexión anticipada con el Real Tiempo.
 Y para qué habría que utilizarse  los alucinógenos, si a través de la meditación y de la interiorización podríamos conseguir el mismo efecto sin consecuencias funestas. Además, en el mapa del Paititi del siglo XVII confeccionado por misioneros jesuitas que penetraron en la zona, decía claramente: “Aquí puede verse sin atajos el color del canto de los pájaros invisibles”…y esos atajos también vendrían a ser estos alucinógenos que no debían ser usados, como tampoco  todo aquello que crea dependencia y nos resta la fuerza de caminar sobre nuestros propios pies.
Durante el viaje también vimos cómo en el muro de Pusharo aparecía contenido la historia de la  Tierra, y como algunos petroglifos eran puertas  hacia otra realidad. Y que algunos símbolos que allí se encontraban, se repetían en el Disco Solar de Paititi
Sabíamos que en el Paititi, como en muchos otros lugares y retiros de la Hermandad Blanca, se encuentran unos cristales verdes que retienen de alguna manera a los llamados ángeles caídos o entidades deportadas en nuestro planeta. Estos  objetos habían sido ubicados por seguridad  fuera de su alcance. Pero no es que estos cristales los tengan a estos seres encerrados en su interior, sino que estos cristales provenientes de Venus guardan un conocimiento grabado dentro, y esto es suficiente como para que los deportados no puedan irse por temor a que la humanidad  acceda al contenido, perdiendo su capacidad de influenciarnos.
El ir al encuentro de ésta realidad nos llevaba primero a aceptar y comprender que vivimos en diferentes dimensiones  al mismo tiempo, por lo que las experiencias suelen ser diversas, y en distintos niveles o planos. Lo segundo era sentir que la clave esta en el recuerdo, y tercero, que  la llave es la resonancia del amor, combinada con los sentimientos más puros y elevados, además del sonido y el poder del  pensamiento bien orientado y aplicado. Esta vibración llega a activar la memoria perdida, que es también nuestra genética estelar.
Finalmente, con el trabajo de todos con el disco solar del Paititi se  activó, conectó y alineó los otros doce discos, dejando el camino expedito a los retiros que aún no han sido visitados. La activación de todos y su alineamiento crean un cristal energético que concentra una energía portadora que proyecta al planeta y a la humanidad hacia la reconexión con el Portal dimensional que se encuentra entre las Lunas de Júpiter.  
Este viaje fue así un homenaje a la solidaridad y al compañerismo, a la entrega y al amor; un canto poético a la esperanza y una señal de lo que la unidad e integración frente a un propósito trascendente puede lograr. Por ello nuestra gratitud a todos aquellos que han hecho de su vida “poesía”, y que con la madurez y crecimiento espiritual han aprendido a hablar y actuar con el lenguaje del corazón.
¡Gracias a todos por haberlo hecho posible y por  ser verdaderos soles en la Tierra!…

CANCION HACIA EL CORAZON DEL CORAZON

Esta canción fue compuesta a iniciativa de nuestro hermano Pancho Sosa, y con la ayuda y colaboración dinámica de los siete compañeros que cruzamos el Cañón hacia el Paititi. Esta incompleta porque no recuerdo bien las estrofas.

CORO
Hacia ti montaña santa,
Hacia ti tierras del Paititi.
Peregrinos, caminantes
Vamos hacia ti.
ESTROFAS
Llegamos a las tierras
De tribus machiguengas,
Nos abrieron la trocha,
También el corazón.


SIXTO PAZ

martes, 24 de marzo de 2015

El Maestro de la Túnica Blanca



“Después de estas cosas tuve una visión, y vi una puerta abierta en el cielo, y la voz aquella primera que había oído como de trompeta, hablaba y, me decía: sube acá y te mostraré las cosas que han de suceder después de estas”
(Apocalipsis 4,1)

Fuimos caminando con Mardorx a las afueras de la ciudad, guiados en todo momento por la blanca canepla que se mantenía siempre a una distancia constante de nosotros. Íbamos por un camino ancho y empedrado que cruzaba la ciudad de un extremo a otro, acercándonos al pie de unos cerros no muy altos y alejándonos del grueso de los edificios, que sabemos —por lo que nos han dicho—, que se extienden a gran profundidad en el subsuelo. En el firmamento, aparecía ocupando gran parte del horizonte, el gigantesco y colorido planeta Júpiter. Mientras que al bajar la mirada, para ver por dónde iba, pude observar cómo se destacaba allí cerca, y delante de nosotros, una impresionante cúpula de un color blanco azulino, con destellos brillantes. Tenía en su parte superior lo que parecía ser el símbolo de una estrella de seis puntas. Era este edificio la sede transitoria de los 24 Ancianos o Consejo de  la Galaxia , lugar al que había llegado en algunas otras ocasiones a través de los pasos interdimensionales. Recuerdo muy especialmente la de 1974, cuando varios de nosotros llegamos a estar delante mismo del Consejo, a través de un Xendra Gimbra.

La vereda terminaba en una rampa que ascendía hacia una inmensa y espectacular puerta, la cual se abrió a nuestro paso. Dentro, el colorido era alucinante. Había cantidad de salas y corredores que se multiplicaban y abrían en todas direcciones, pero el común denominador era la poca presencia de muebles. Seguimos nuestro camino hacia la derecha, y luego, más adelante, tomamos el lado izquierdo donde encontramos una rampa que ascendía formando una curva, con un pequeño escalón que se intercalaba cada tanto. Por ese lugar subimos hasta un salón donde había esculturas de metal, muchas de ellas representando mundos, sistemas y toda clase de estructuras estelares.

La esferita se nos había adelantado y se había ido al fondo de la estancia, donde apareció un hombre de cabello oscuro, vestido de blanco. De pronto, este personaje se detuvo a comunicarse con la canepla, y luego lo hizo con el guía, quien también avanzó ligero hasta ubicarse delante de él. Yo quedé rezagado y a la distancia, quizás a la espera de la autorización para acercarme. De pronto, aquella persona alzó su brazo y su mano, llamándome con voz fuerte y melodiosa.
—¡Acércate, querido amigo!...

Me fui aproximando hasta quedar delante de esta persona de mediana edad, delgada pero a la vez fuerte y un poco más alta que yo. Tenía él un aura de sabiduría antigua, e iba vestido con una túnica larga y suelta. Su pelo —como lo había percibido a la distancia—, era largo y oscuro, con una raya en el medio, poderosas entradas y frente amplia. Su tez lucía tostada, como la de los árabes actuales, con bigotes y barba tupida, partida en el medio, así como redondeada a los lados y en las puntas.

Ese rostro me resultaba familiar... mientras mi cuerpo se estremecía en su presencia.

— ¡Discúlpame Maestro! —me apresuré a decir sin poder ocultar la emoción—, pero ¿eres quien creo que eres?...

—¿Qué dice tu corazón?

— ¡Pues, mi corazón está a punto de estallar! —repliqué tartamudeando.

—No estás equivocado, y como ves, aún conservo las huellas de mi última estancia en  la Tierra —. Dijo esto y me mostró sus manos. Al extenderlas, se retrajeron las mangas de su túnica dejándome ver unas terribles cicatrices de un color rosado anaranjado, como si fuesen ampollas de quemaduras más que huecos de clavos, ubicadas a la altura de las muñecas.

En ese instante, lo único que se me ocurrió hacer fue acercar temblorosamente mi mano derecha a la suya, y tocar con mis dedos su palma, la cual era dura y áspera pero muy cálida. De inmediato la retiré, porque entonces Él empezó a hablar.

—/Valió la pena...  —dijo, esbozando una sonrisa.

Su comentario produjo un lapso en mí. Me quedé en un profundo silencio y hasta pensativo. ¡No lo podía creer!... ¡Estaba delante del Maestro!... En 1987, durante mi tercer ingreso físico en una nave extraterrestre, cuando por primera vez los acompañaba físicamente en una nave a Morlen (Ganímedes), llegué a una de las ciudades de este satélite. Esa urbe era llamada “Confraternidad”, vivían alrededor de 12.000 personas de origen terrestre que fueron extraídas de nuestro mundo, en los últimos 300 años, rescatadas por los extraterrestres de lugares como el “Triángulo de las Bermudas” o el “Triángulo del Dragón” en el Pacifico, donde se abren cada cierto tiempo y por determinadas condiciones, puertas interdimensionales. Son Umbrales naturales que atrapan todo tipo de objetos metálicos, junto con sus tripulaciones. Allí estaban siendo preparadas para ser devueltas en pequeños grupos a nuestro mundo, a partir de Agosto de ese mismo año, para infiltrarse en nuestra sociedad y ayudar de esa manera a acelerar el gran cambio. También me dijeron en esa ocasión que ese año, según nuestro calendario, estaba regresando el Maestro a nuestra Galaxia, y específicamente a Morlen, con el fin de supervisar el proceso de la humanidad de  la Tierra.
To do ello se me vino a la cabeza, como una multitud de imágenes y recuerdos que atiborraban mi memoria. Cuando reaccioné dije:

—Perdón, no entendí. ¿Qué fue lo que valió la pena? —pregunté, sin recuperarme aún de la impresión.
—El darlo todo por amor en una existencia, porque con tal esfuerzo hoy el camino es más claro, abierto y accesible a todos.

—¿Pero fue en una o en varias? —inquirí, quizás con insolente curiosidad.

—¡La última fue la mejor aunque resultó la más dura!

Su respuesta fue un bálsamo para mí, porque la había dado con un especial sentido del humor. Había en Él una cordialidad tan especial y maravillosa, que sinceramente no me sentía digno de estar allí. Y hasta me avergoncé de haberlo tratado tan familiarmente y de haber indagado.

Él se dio cuenta de mi conflicto de emociones y pensamientos, y entonces, como dándome una mano espiritual me hizo una pregunta.

— ¿Qué te aflige mi amigo?

— ¡A tu lado me siento bien, y pareciera que nada importa, Señor! Pero en el mundo las cosas están difíciles... —respondí sin poder evitar una cuota de desaliento. Sentía que podía desahogarme en Él.

—Es una etapa difícil, es cierto ¡pero en la medida en que haya más gente entregada al servicio a los demás habrá más esperanza y amor en el mundo!, ¡eso es lo que cuenta!

— ¿Y para qué, Maestro? ¿En qué consistió realmente tu misión?... Durante estos años hemos escuchado muchas cosas de Ti, pero resultan incompletas —repliqué atropellando con mis pensamientos y mis preguntas desordenadas.

—Hubo un momento en que había que crear esa esperanza de la que te hablé. Se había llegado a una situación crítica en que parecía inviable construir un puente de luz de unión entre los tiempos y los universos. Había muchos seres que trataban de asegurar la supervivencia de la humanidad, y el cumplimiento de su labor, ayudando al ser humano a descubrir las expectativas cósmicas que pesan sobre él, pero la labor del acechador había sido muy grande, neutralizando este proceso de despertar y darse cuenta.

No faltaron quienes hasta llegaron a dudar de que la humanidad lo lograría ... Entonces, ¡yo me ofrecí para intentarlo! ¡Vine a unir las orillas¡ y a acercarlo que estaba alejado! ¡Pedí la oportunidad para tratar de vivir el amor hasta las últimas consecuencias y dar esperanza, poniendo lo mejor de mí al servicio del Plan!... Pero sin el apoyo del Padre, no hubiese podido...

En verdad te digo: vine a recordar qué es lo que se espera de nosotros y a aprender y enseñar el cómo, para que se haga, o por lo menos se intente...
—Tus palabras recogen muchos de los pensamientos que los Guías nos han transmitido en todo este tiempo. ¿Por qué es así?

—Ellos también están aprendiendo a ser buenos discípulos...

Observé en ese momento que, al hacer su último comentario, el Maestro dirigió una mirada benevolente y una sonrisa cariñosa hacia Mardorx.

— ¿Y cómo entonces? ¿Cómo podemos acercar lo que estaba distante? —volví a preguntar, retomando sus palabras.

— ¿Recuerdas cómo durante mi vida puse énfasis en las curaciones? Pues de eso se trata. Hay que sanar el alma de la humanidad a través del “amor en el perdón”... Mi misión fue enseñar que el amor es la fuerza más poderosa del universo, capaz de abrir impenetrables muros y enlazar abismos insondables; y que sí es posible vivir para amar, morir por amor y...

— ¿Resucitar en el amor...? —contribuí casi sin darme cuenta por seguir cada palabra de su hermosa enseñanza.

—En verdad así es, y la humanidad va a ser requerida en un gran esfuerzo de amor cuando sepa su naturaleza y origen. Allí va a tener que ser capaz de perdonar mucho, tanto a aquellos que permitieron que vinieran de afuera otros con actitudes equivocadas, como a los acechadores y a quienes estuvieron a su servicio saboteando el proceso. Pero si antes no se ha ejercitado ese “perdón” en lo diario y cotidiano, en lo prioritario y más cercano, fracasará la misión colectiva.

— ¡Entonces se confundió Tu mensaje! No entendieron lo que dijiste, ni lo que hiciste. Al final no valoraron la importancia del perdón como medio transformador, y por el contrario, creyeron que Tú ya lo habías hecho todo, y que bastaba con tenerte fe...

Cuán necesaria es en esta época la reconciliación de los seres humanos consigo mismos y con los demás. Pensaba para mis adentros... ¿Pero qué estaba diciendo yo? ¿Cómo podía ser que estuviese allí viviendo esa experiencia y dirigiéndome al Maestro de una forma tan sencilla y coloquial?... ¡Pero... sí, estaba allí y era real!

— ¡Yo soy el mensaje! ¡Y el mensaje fue mi vida! En lo que hay que tener fe es en el amor... —afirmó el Maestro, con mucha energía.

—Eso ya lo tengo claro... discúlpame Señor que cambie de tema, pero ¿por qué en los Evangelios dicen que Tú eres “el Señor del tiempo”?

— ¿No has aprendido bien la lección que te han enseñado los hermanos del espacio o es que me estás tomando la lección a mí?... —se sonrió, como cuando uno festeja una inocente travesura de un niño—. Con mi vida, lo que se logró fue acercar el tiempo que vive la humanidad con el tiempo en que se desenvuelve el universo, de donde llegaron aquellos que fueron llamados ángeles. Mi vida supuso un portal que se abrió, un puente que se tendió desde aquí hacia allá, y que ahora espera ser reencontrado y transitado... También había que elevar al ser humano por encima de su condición de “proyecto “, dignificándolo delante de los demás mundos y civilizaciones, logrando niveles nunca vistos que permitieron acercar nuestra existencia material y mental con el Universo Espiritual.

—Es complicado todo eso que los extraterrestres nos han venido diciendo, de que estamos viviendo en un tiempo alternativo que realmente no existe y que hay un tiempo real del universo que es el que sí existe. ¿Pero es que acaso el tiempo no es sólo una creación mental, una forma referencial? ¿Qué vendría a ser el tiempo entonces? (Ya para ese momento, estaba maravillado de tener la oportunidad de preguntar y ser esclarecido de la forma que lo estaba siendo. Por supuesto, estaba aprovechando la situación al máximo).

— ¡Ciertamente es complicado! — contestó el Maestro—. Y te lo voy a explicar como aquí lo enseñan a los niños, para que lo puedas unir con todo lo que te han dicho antes: el Tiempo es  la Creación  misma, pero es que después de la última creación hubo una creación alternativa o segunda creación, o llámale si deseas recreación, afectando los procesos originales. Un círculo tocando otro círculo.

— ¿Como un número ocho o el símbolo del infinito? —pregunté intrigado.

—Es cierto... —dijo el Maestro demostrando una paciencia infinita—. Después de que alcancé traspasar el umbral de la séptima dimensión, fue como un sello simbólico que se abrió, así como una realidad que se concretó, descorriéndose los velos del conocimiento que iluminarían las vidas de aquellos buscadores de la verdad, para que cada cual también lo intente. Estaba en la séptima dimensión conectando con el Universo Espiritual, pero a la vez podía desplazarme a voluntad hacia una octava dimensión, por cuanto fui considerado “Hijo de Dios” por derecho propio (mérito).

Una vez resucitado no podía permanecer aquí materialmente, pues ya pertenecía a otra realidad dimensional, aunque conservaba el cuerpo físico. Por ello tenía que ubicarme fuera de aquí para dar opción como para que cada uno hiciese su parte, y así cimentar el proceso de construcción del puente...

— ¿El de la reconexión cósmica, que permita integrar las dos realidades paralelas? —aporté impulsivamente.

— ¡Muy bien, la lección está aprendida!... ¡Y habrá entonces un nuevo tiempo, y una nueva tierra así como un nuevo ser humano! Esto significa una renovación total...

— ¿Y dónde has estado realmente todo este tiempo? —lancé mi consulta como queriendo complementar la información que tenía.

— ¡Bien lo sabes!... Porque ellos (los Guías) ya te lo habían comentado hace unos años. Pero veo que quieres una descripción más detallada del asunto.

Cuando una nave enviada por  la Gran Hermandad Blanca del Universo me recogió de  la Tierra , poco tiempo después de mi resurrección, fui llevado al espacio exterior. Primero llegué donde el Consejo de los Veinticuatro Ancianos de  la Galaxia ; después, seguí mi camino hacia el Centro del Universo Local y llegué al Consejo de los Nueve de Andrómeda, que me acogió hasta que el tiempo fuese cumplido para la humanidad de  la Tierra. Luego , hace poco, volvía  la Vía Láctea  y al interior del Sistema Solar, encontrándome como ves actualmente en este lugar y muy cerca de regresar al mundo.

Ahora te pregunto yo a ti y todos a través de ti a la humanidad: ¿dónde han estado todo este tiempo?
¡Ay caramba!..., ahora me encontraba en problemas, porque no sabía qué responderle. Yo era un ser humano insignificante, ¿qué podía contestarle?

—Supongo que buscando, Señor... Buscando en todas partes -contesté como sintiéndome atrapado y sin salida, condenado a un irremediable tirón de orejas.

—No busquen fuera de la gente ni fuera de ustedes... Con los demás está su misión...

Nuevamente su comentario me llenaba como alimento el espíritu. Y sin poder controlar mi inquietud continué con mi andanada de preguntas.

— ¿Y por qué estás aquí Maestro? —aunque tenía una idea, quería escuchar su versión.

—La puerta de conexión del Sistema Solar con el Universo en el Tiempo Real está en esta zona (las lunas de Júpiter) y no falta mucho para que la humanidad se percate de su existencia.

La respuesta me dejó pasmado. Estaba sorprendido por lo que me dijo.

— ¿Cuándo será el día en que se sepan y se cumplan estas cosas? —seguí sonsacando sin parar.

—Ya se está acercando, los acontecimientos así lo manifiestan. Por ello estoy cada vez más próximo... —enfatizó el Maestro.

De pronto irrumpió Mardorx, aprovechando que el Maestro hizo un silencio y lo había mirado como con complicidad, esperando que dijera algo y no fuera un convidado de piedra.

—Mas, son ustedes los que lo están acercando, desde el momento en que se va produciendo un proceso de definición colectivo del ser humano. Porque si crecen en conciencia descubrirán que tienen una labor para con ustedes mismos y otra para con los demás.

— ¡Ciertamente!... —dijo el Maestro, celebrando al Guía presente—. El momento actual los está invitando a asumir su lugar en la fiesta del cambio. No se resistan a ser felices y a celebrar.

—Perdón por la consulta, pero ¿qué ha sido de tus apóstoles? En la actualidad, como parte de los delirios y desequilibrios de los egos, hay cantidad de gente en  la Tierra  que se cree la encarnación o reencarnación de tus primeros seguidores.

— ¡Tú lo sabes, también te fue dicho! Pero se ve que quieres que yo mismo te lo confirme... Muchos de mis apóstoles que se identificaron con el proceso, sellaron su propia cristificaci6n, según el grado de conciencia y compromiso, muriendo por amor. Y por ello, no volvieron a encarnar en  la Tierra , sino que lo han hecho en planetas superiores, siendo ahora parte de las jerarquías extraterrestres que vienen solidariamente a colaborar. ¿O es que acaso no les dije “que les prepararía un lugar allí donde yo iba’?

—Pero, Señor ¿por qué tiene que ser a través de un camino de sufrimiento? ¿No es como pedirle a la gente que sea resignada, conformista o hasta masoquista?

— ¿Por qué se templa el metal en la fragua con golpes de martillo? ¿Por qué los cristales en las rocas se forman a partir de grandes presiones? ¿Por qué el sufrimiento y el dolor de una madre que está pariendo? ¿Por qué se ama tanto lo que más nos cuesta lograr? Dios no desea el sufrimiento de nadie, pero tampoco puede impedir el aprendizaje.

El dolor y el sufrimiento son parte de una dinámica universal de crecimiento en conciencia. Constituyen ambos, parte de un mecanismo mediante el cual interactúan las leyes que dirigen la evolución en el universo material. Y siendo sus opuestos el gozo y la plenitud el dolor y el sufrimiento son llaves para el conocimiento y el reconocimiento de muchas cosas.

El camino es un eterno aprendizaje en el amor, y en el servicio. Aunque trasciendan el sufrimiento en ustedes mismos siempre habrá otros que lo vivan, por lo que podrán seguir creciendo como seres humanos, al conmoverse y solidarizarse con los demás. El sufrimiento inspira compasión, y esa es la prueba en la que se crece. Cuanto más conscientes sean, menos sufrimiento vivirán en ustedes mismos, pero no dejarán de sentir el dolor ajeno, porque ello les permitirá seguir amando. No se apeguen a la formas, para que puedan cultivar la paz interior, y así sus vidas serán una señal de fortaleza y coraje para el mundo y otros muchos, como una luz de esperanza al final del camino.

— ¿Pero, no podría ser de otra manera? ¿Por qué tener que luchar y enfrentar; sufrir y llorar; crecer y sentir dolor?—. De un momento a otro me embargó una sensación de tristeza. Por una parte, las respuestas me resultaban claras, pero por otro lado había una suerte de rebeldía en mí.

—El universo fue creado perfecto, pero como una semilla... La semilla es perfecta en sí misma, pero no puede quedar igual para siempre, tiene que cambiar; transformarse en planta, dar frutos y generar otras plantas.

El universo aun sendo perfecto, evoluciona, cambia, innova, mejora y sobre la marcha, se adapta y se corrige. Los seres humanos tenemos que ser agentes de nuevas y profundas transformaciones. Podemos y debemos perfeccionar lo perfecto, sugiriendo e implementando nuevas formas y alternativas que le devuelvan la capacidad de transformación y cambio al universo; pero esto ha de hacerse desde la esencia misma y en contacto con ella.

La vida es una experiencia de aprendizaje en el cambio, y las transformaciones siempre arrastran consigo algún tipo de violencia.

— ¿Y por qué todo esto? Perdóname Señor, pero pienso que esta es una oportunidad única como para interrogarte sobre aquellas cosas que todos hubiéramos querido siempre preguntarte. Han sido dos mil años y la humanidad no ha progresado en esencia. Su espiritualidad es superficial, inclinándose siempre a ser sectaria, fanática e inconsecuente. ¡Quizás hasta hemos involucionado!

—Muchos han reaccionado, y todos ellos son motivo de esperanza e inspiración para los demás... dijo el Maestro mirándome con ternura y aportándome paz con su mirada.

— ¡Pero son pocos en relación con el colectivo! ¿Qué va a pasar con la mayoría? —pregunté con cierta angustia.

—Bueno... ya llegó entonces el tiempo en que quedará claro el porqué y el para qué de todo este largo peregrinaje. Ahora ha de cumplirse lo que tiene que ocurrir, y para lo que ustedes han colaborado. También es el momento como para que no se dé aquello que se trató de evitar.

El tiempo que ha transcurrido ha tenido su razón de ser; y al haber sido difícil, ello nos garantiza la calidad e importancia de la misión del ser humano en este mundo.

Aquellos que como tú están contactados con otras realidades, actúan hoy como una suerte de profetas del nuevo tiempo, y por ello, no deben dejarse arrastrar por el desaliento, la apatía o el pesimismo; por el contrario, miren a su alrededor y verán un terreno fértil donde arar. Verán que nunca antes como ahora, hay más sed de vida y hambre de amor siendo muchos los corazones mentes y almas dispuestos a dar lo mejor de sí para lograrlo. Requieren todos ellos una guía, una orientación; alguien que como ellos lo trate de conseguir y esté dispuesto a enseñarlo viviéndolo en sí mismo. Y es que falta tan poco, que en esta etapa se requiere que haya quienes desde el mismo colectivo humano alienten y estimulen a unirse a la distancia, en una misma intención, a todos aquellos capaces de actuar de una forma práctica, y que ya vienen aportando el valioso tesoro de sus meditaciones y oraciones.

Ciertamente ha sido un largo peregrinaje de miles de años para el ser humano, de millones de años para el universo; pero de pocos segundos a escala cósmica para que se llegue a terminar de aprender y hoy se pueda enseñar.

¡Yo lo hice, y muchos lo están haciendo también!

— ¡Entonces, no lo estamos haciendo tan mal! —al hacer este comentario, mi estado de ánimo nuevamente empezaba a cambiar.

—No lo están haciendo mal, pero podrían hacerlo.

—el Maestro dijo esto, tomándose ligeramente serio.

—Qué es lo que a fin de cuentas no tiene que ocurrir?

Planteé esta pregunta por aspectos que no había entendido de lo que anteriormente le había escuchado.

—El fin violento y cruel... la destrucción indiscriminada de todo el planeta...

— ¿Pero no han sido suficientemente crueles todas las guerras, pestes y enfermedades? Señor, sé que en tus tiempos no era mejor, pero hasta la semilla que dejaste se contaminó—. En ese momento se me cruzaron por la mente las imágenes más terribles que el egoísmo inhumano ha producido...Y experimenté un profundo dolor en mi corazón, que me hizo sentir más que triste.

—La semilla cayó en distintos terrenos, y si bien es cierto que una parte significativa se contaminó por libre opción o por falta de fuerza, hay otra parte que sí ha dado buen resultado. Y es más de lo que pueden imaginarse. Pero aun la mala semilla transformada en planta, al ser consumida por el fuego purificador de los cambios, se recicla, vuelve a la tierra y la fortalece.
Como bien saben, yo no be sido el único mensajero ni el único sembrador. Ha habido muchas buenas cosechas a lo largo de la vida humana, consecuencia de la buena siembra de muchos eficientes obreros. Hoy hay semilla seleccionada que está aguardando que el campo termine de ser preparado.

Cuando me tocó sembrar, les enseñé que había dentro de cada uno un poder y una sabiduría a la que debían despertar, y que Dios mismo la ha colocado dentro de nuestras mentes y corazones como un don, para que seamos un reflejo consciente de Él. Ahora deben despertarla, aplicándola con fe para asegurar la transición definitiva del mundo y de la humanidad hacia un nuevo estado. Para que pasen rápidamente de la siembra a la cosecha...

Había podido apreciar que en sus últimos comentarios, el Maestro había recuperado la alegría, contagiándomela. En ese momento, el Guía Mardorx, no queriendo interrumpir demasiado bruscamente la conversación, intervino de nuevo, diciendo:

— ¡Para esto se los preparó a lo largo de muchas encarnaciones, y nunca antes como ahora tienen en sus manos la posibilidad de sellar con éxito lo empezado!

— ¡Hasta hace poco conocían en parte!... —retomó la conversación el Maestro, de una forma enérgica—, pero ya es momento de madurez, como para que conozcan más profundamente el porqué de las cosas. Porque nada acontece en vano ni porque sí. El crisol donde se ha ido formando y purificando la humanidad ha sido fuerte. Por ello, cuando lleguen a dominar las leyes que todo lo regulan, no serán nunca más arrastrados por la indiferencia ni la negatividad, sino que más bien se sentirán conminados a una entrega mayor, en un servicio más compro metido

Los demás serán el motivo de la existencia de ustedes, como lo ha sido para mí; y la recompensa serán la paz y la verdadera felicidad que se alcanza al saber darle sentido a la vida...

Con todo lo último que había escuchado, mi ánimo nuevamente se había fortalecido, por lo que me decidí a volver a preguntar:

— ¿Cuándo veremos las señales definitivas del cambio positivo?

—Ya se han venido dando... ¡Ustedes mismos son parte de esa señal... sólo que están demasiado ansiosos, a la vez que demasiado atentos a aquellas otras señales que apropósito son difundidas, manipuladas y exageradas como para confundirlos y desanimarlos.

—Aunque la pregunta sea algo tardía, quisiera saber ¿por qué estoy aquí? Si no merezco nada de esto, ¿por qué se me ha concedido esta oportunidad y privilegio?

—Porque te ubicaste al margen de las estructuras de las instituciones religiosas; políticas, filosóficas, manteniendo una férrea voluntad de universalismo, representando a todos y a nadie en especial, estando con todos por igual... Y porque al asumir la actitud correcta en el amor, a través de ti y de muchos como tú llegaremos a los corazones y las mentes de grandes mayorías que se encuentran frustradas, decepcionadas y confundidas.

— ¿Qué debo hacer ahora? -dije, sintiendo que mi pecho estallaba.
— ¡Ve y haz lo que debes hacer!... Y comparte con todos el mensaje de amor en el perdón y en el cambio, dando siempre el énfasis y la importancia a la esencia y no a la forma.

— ¡Es tiempo de que regreses al Xendra! —se apresuró a decir el Guía Mardorx.

— ¡Maestro, no te demores en volver! —le dije, mirándole á sus ojos, con palabras que se me atoraban en la garganta.

—Ahora no depende de mí ni del Padre-Madre. Depende única y exclusivamente de ustedes, porque no voy a volver para juzgar a nadie sino a participar de una evaluación final, que quedará a cargo de la propia humanidad. Yo mismo les enseñé a que no juzgaran... Más bien no se demoren en darse cuenta y culminar lo que deben hacer.

¡Ve en Paz!...

Los largos dedos de la mano de Mardorx se posaron en mi hombro, me hicieron girar y me condujeron hacia la rampa. Volví entonces el rostro para darle una última mirada a aquel
campeón de la espiritualidad, observando que también Él se iba alejando hacia el fondo de la sala.

Fui conducido hacia el exterior de aquel gigantesco domo que, como dije antes, es sede actual del Consejo que representa a todos los mundos más evolucionados de nuestra galaxia.

Al salir, tenía la mirada puesta al frente. No me animé a hacer mayor comentario con Mardorx, porque aún estaba meditando una a una las palabras del Maestro y no quería olvidar nada. Al salir, la atmósfera cambiaba y aparecía deslumbrante la ciudad Cristal de Morlen y aquel extraño firmamento... Cruzamos andando de extremo a extremo la población hasta las afueras de la ciudad, donde se encontraba aquella media luna radiante de energía, que era el portal que me trajo y que ahora me regresaba. Entonces, el Guía se despidió de mí, tocándome una vez más los hombros con sus manos, y me dijo:

— ¡Vuelve ahora porque ya es tiempo de que te reúnas con todo el resto! No olvides cuán importante es que no descuiden la responsabilidad que tienen entre manos y el momento extraordinario que están viviendo, que les permitirá que todo lo que hagan, piensen y deseen se materialice para bien de todos. Las puertas de  la Hermandad Blanca  de  la Tierra  han sido abiertas para que desde sus predios puedan hacer su labor y cumplir sus objetivos. ¡Esa es la razón de sus viajes a los Retiros! Además es un privilegio que les concede la vida, el ser capaces de tanto si aprovechan la oportunidad para crecer y crear un futuro distinto.

¡Amor y paz, Tell-Elam!

—  ¡Amor y paz! —respondí yo, mientras entraba en el vórtice de energía que me llevaría de regreso a Quintero, en Chile.

La noche estaba fría al pie de la laguna, cuando me hallé a mí mismo caminando... La experiencia había producido en mí una paz indescriptible, por lo cual me fui hacia la orilla de la laguna y me senté a meditar, agradeciendo desde mi interior, todo lo vivido. Estaba ensimismado cuando llegaron al lugar Carmen y Elvis, interrumpiendo mi silencio, y preguntándome si había podido ubicar el Xendra. Les dije que sí y les señalé los árboles, por lo cual rápidamente se encaminaron ambos hacia allá. Al rato regresaron muy emocionados, por cuanto Elvis había visto la energía y al ingresar en ella, se había sentido como absorbido por un remolino de luz, observando a la distancia como un planeta de color violeta. La sensación de temor frente a lo desconocido fue tan fuerte, que se arrepintió y bruscamente salió del Umbral. Aproveché entonces para contarles algo de lo que me había tocado vivir sin haberlo buscado yo. Ellos quedaron sorprendidos.

Poco después fueron llegando uno a uno los convocados, que se hallaban repartidos en una extensa zona. Una vez reunidos, nos marchamos de regreso al campamento, con la intención de hacer los comentarios junto con los demás. Aunque por ser tan tarde y faltar pocas horas para que amaneciera, muchos se fueron directamente a dormir.

Aquella madrugada del 22 de marzo de 1998 quedaría como un recuerdo imborrable en mi vida, y requeriría dos años poder asimilarla y plasmarla por escrito.

El domingo por la mañana, mientras compartíamos la experiencia vivida en el Xendra y nos preparábamos para terminar el encuentro, alguien pidió que miráramos todos al cielo, y allí observamos una enorme equis en un cielo despejado, exactamente arriba de nosotros, como formada por unas caprichosas y solitarias nubes.

Fue interesante escuchar el testimonio de Oscar Jaar y su esposa Guisela, de Chile, quienes narraron la experiencia que les tocó vivir, según sus propias palabras:

Era la última noche que estábamos en el encuentro y recibimos de los Guías, que debíamos ir a buscar un Xendra no más de catorce personas, las mismas que Sixto identificó. Salimos los catorce en busca de  la Puerta Dimensional  que, supuestamente, ya estaría formada, cruzando un arroyo y dirigiéndonos hacia la loma donde el día anterior algunos habíamos recibido los Cristales de Cesio.

Empezamos a caminar en dirección hacia  la Cordillera  de la Costa , bajo una Luna llena que nos alumbraba la marcha. Yo iba adelante buscando el lugar y tratando de percibir por mí mismo, sin guiarme por Sixto, para no dejarme influir. De pronto, cuando habíamos caminado unos trescientos metros, empiezo a ver delante de mí mi sombra (lo extraño era que  la Luna  estaba frente a nosotros, lo que hacía imposible que mi sombra estuviese adelante). Luego, veo dos figuras humanas luminosas, como doradas. Se lo comenté a Sixto, y después de haber caminado un poco más, nos dijo que nos volviéramos.

Nos dimos la vuelta y entonces le comenté que podríamos detenernos a visualizar dónde estaba la concentración de energía, mientras miraba al cielo, tratando de encontrar una señal.

Llegamos a la orilla de la laguna y Sixto nos dijo que nos separáramos y nos volviéramos a encontrar en una hora. Eran las 2:20 a.m.

Salí en dirección al Este, siempre buscando el Xendra. Y cuando había caminado cerca de doscientos metros, nuevamente me encontré las dos formas lumínicas de un color blanco azulado; una a mi izquierda y otra a mi derecha. En un principio, por mi formación científica, pensaba que podía ser un reflejo del rocío en mi cortaviento, pero luego me di cuenta de que sólo lo había percibido unos cincuenta metros antes de detenerme.

De pronto sentí que no debía seguir caminando, y dejé de ver a esos dos seres; pero visualicé que detrás de mí había alguien muy alto, quizás de unos tres metros, con espalda ancha y cabeza redonda. Al girar para buscarlo, no lo encontré. Luego observé como a unos sesenta metros de distancia enfrente de mí, a alguien que se acercaba y me di cuenta de que era Guisela. Al llegar a mi lado, le indiqué que a mi izquierda estaba contemplando una luminosidad que se movía en el suelo y que yo entendí como una acumulación de energía. Guisela entonces se dirigió hacia allá. Yo me acerqué unos metros, pero no tanto como lo que avanzó ella. Giré hacia el sur y miré el cielo, que estaba completamente despejado y vi una esfera de unos 35  cm de diámetro, de color magenta, que envió un haz de luz cilíndrico hacia mi cabeza. Pude ver a través de su centro, pero después no recuerdo más de ese momento.

Al ratito llegó Guisela y me contó que había vivido una experiencia importante, por cuanto al haberse alejado siguiendo la luz en el suelo, esta se desplazó hacia el Norte, hasta detenerse en un punto sobre el cual cayó un haz de luz blanca que iluminó en su interior la figura de un ser de unos dos metros de altura, calvo, de piel cobriza, de boca recta, hombros rectos y angostos, vestido con un traje blanco muy ceñido al cuerpo y botas blancas. La figura y los colores eran tan nítidos, que parecía estar físicamente allí. Guisela se paró a unos dos metros de él y quiso avanzar, pero el ser la detuvo, diciéndole que previamente positivizara sus chakras. Ella obedeció y cuando estaba iluminando el chakra de la garganta, con voz autoritaria le dijo que avanzara hacia él, quedando a escasos  50 cm  de distancia de su cuerpo. En ese instante descendió un nuevo haz de luz blanco, pero esta vez de  1,5 m  de diámetro y apareció otro ser, ahora femenino y bajito, como de  1,4 m  de altura, rubia, de ojos verdes, que tenía en su mano derecha los dedos cubiertos (los cinco), como con unos dedales negros que en su punta eran de color verde. Ella se quedó observando a Guisela de cerca, con curiosidad, mientras pasaba su mano y sus dedos perpendicularmente al cuerpo, moviéndola verticalmente frente a ella.

Mientras este ser femenino examinaba a Guisela, el guía comenzó a hablarle diciéndole: —Para contactarse con los maestros de  la Hermandad Blanca , es necesario estar relajado, mentalmente descansado y saber guardar silencio”... Entonces, proyectó como en una pantalla que apareció enfrente de ella, de unos 50 x  50 cm , la imagen de un maestro que tenía una capa magenta como la del Papa y un gorro extraño. Desapareció la pantalla y continuó hablando: —Cuando los 24 se reúnan con el Maestro Jesús, no será por medio de un Xendra...

Guísela sabía que se refería a los 24 que tienen que recibir el Libro de los de las Vestiduras Blancas (historia de la humanidad y de las civilizaciones que aquí han intervenido).

El Guía retrocedió un paso. Saliendo del cilindro de luz desapareció, elevándose luego el cilindro junto con el ser femenino. Luego Guisela se volvió y se acercó a mí. Eran las 2:45 a.m., cuando le dije entonces que esperáramos hasta las  3 a .m. para volver. Fue allí cuando apareció delante de mí, a unos diez metros, un anillo dorado girando sobre su eje; y sobre él, un triángulo azul con un círculo en el interior. Se lo comenté a mi compañera y ella me dijo que veía sobre mi cabeza, una pirámide azul. En ese momento recordé un sueño en el que aparecía Sixto. Fue hace ya un tiempo. Él tenía un reloj que llamaba la atención y yo lo comparaba con el mío, como si se comparasen más que relojes, tiempos diferentes.

La energía era tan fuerte en el ambiente que me senté en el suelo y apoyé mi cabeza entre las rodillas, y al levantarla no sabía dónde me encontraba. Le pregunté entonces a Guisela: ¿dónde estamos? Ella me contestó, si yo estaba bromeando, por lo que volví a preguntarle y ella me contestó que en Chile. En ese instante observé que a mi alrededor y al girar la cabeza, veía las imágenes, cuadro por cuadro. Pregunté a continuación: ¿En qué parte de Chile?. Y ella me respondió que en Quintero.

Luego nos volvimos a reunir con el grupo, llegando algo atrasados porque faltábamos nosotros y Carlitos. Sixto —visiblemente emocionado—, aprovechó para consultarnos lo que habíamos vivido. Guisela contó su experiencia y Sixto nos contó que había estado con el mismo ser y que se llamaba Mardorx de Xilox.

Al término del Encuentro, ya en nuestra casa, llamamos a Vicky Beer, de Tijuana (México), y ella nos narró muy entusiasmada, la experiencia que tuvo la misma noche del Xendra y a la misma hora, según la correspondencia horaria. Ella había entrado en su estudio, donde está la computadora, para revisar su e-mail, y en el momento en que se sentó frente a ella, vio un resplandor violeta en el centro de la habitación. Pensó que era un mensaje de que debía apoyar a los grupos de Chile y decidió sentarse a meditar ahí. Apenas cerró los ojos, vio descender un haz de luz blanco sobre ella y se sintió elevada a toda velocidad hacia una nave, donde se vio en una habitación completamente blanca y frente a ella un ser exactamente igual al que describió Guisela y que Sixto identificó como Mardorx. Ella recuerda que este ser le habló durante largo tiempo. Y cuando regresó de la experiencia, estaba completamente helada. Había pasado una hora y no recordaba lo que le dijeron, pero sabía que era una experiencia real.

En una meditación en casa, el 13 de abril de 1998, me explicaron que la experiencia vivida el 22 de marzo, simbolizaba que los dos tiempos se habían unido, y que esto lo habían realizado Seres del Universo Espiritual, explicándome que si el anillo giraba de izquierda a derecha, significaba que estábamos volviendo al punto de origen, y que el triángulo simbolizaba el Universo Espiritual. Al terminar la meditación, confirmé que el mismo ser que me habló a mí, le había transmitido un mensaje a Guisela, diciéndole que la puerta 14 está en nuestro interior y que  la Estrella  de  la Misión Rama  es  la Puerta  14, y nosotros somos los guardianes del Real Tiempo y del Real Templo.

El año 1998 todavía guardaba algunas otras sorpresas, como fue el hallazgo de ozono en Ganímedes. De acuerdo con las informaciones que salieron en los periódicos, el telescopio espacial “Hubble” exploró el satélite de Júpiter y encontró huellas de un espectro de ozono, según informó Keith Noll, del Space Telescope Science Institute de Baltimore, Maryland. Anteriormente había detectado una diminuta atmósfera de oxígeno en la luna Europa.

“El ozono, que protege la vida en nuestro mundo de las radiaciones dañinas, está siendo producido en Ganímedes. La cantidad detectada es pequeña en comparación con los estándares de  la Tierra. El  total es sólo una diminuta fracción (entre el 1 y el 10 por ciento) de la cantidad de ozono destruido cada invierno en el agujero de ozono de  la Antártida.
Contrar io a la producción de ozono en la atmósfera de nuestro planeta, el ozono de la luna jupiteriana se produce por partículas cargadas atrapadas en el poderoso campo magnético de Júpiter (tal como el cinturón de radiación de Van Allen en  la Tierra ).


La rotación de Júpiter, de 9 horas y 59 minutos, arrastra estas partículas a una tremenda velocidad que sobrepasa el lento movimiento de Ganímedes, de modo que llueven sobre la superficie.

Las partículas cargadas penetran la helada superficie y es donde se rompen en moléculas de agua, pero los pasos exactos que sigue a la producción de ozono todavía no son entendidos completamente, de acuerdo con Noll.”

Los viajes y las actividades diversas con los grupos en el mundo continuaron, y con ellos la recepción de nuevos mensajes como los que a continuación transcribo, que considero significativos por cuanto también hacían referencia a lo que sería el año 1999.


(Sixto Paz Wells) - Fragmento extraído del libro " una Insólita Invitación " 

miércoles, 18 de marzo de 2015

Una luna de Saturno: el mejor lugar para buscar vida extraterrestre

Una de las pequeñas lunas de Saturno alberga un océano cálido bajo la gruesa superficie de hielo que la recubre, según una nueva investigación publicada en la revista Nature.
Según el equipo internacional de investigadores autor del estudio, esto abre la posibilidad de que pueda albergar vida.
El descubrimiento significa que Encélado es el único lugar que se conoce fuera de la Tierra en el que hay actividad hidrotermal.
En nuestro planeta existen fuentes o respiraderos hidrotermales similares en los lechos oceánicos que, en opinión de diversos investigadores, podrían haber jugado un rol importante en el origen de la vida hace miles de millones de años.
Se sabía que bajo la superficie helada de esta luna de Saturno existen océanos profundos, pero el nuevo estudio reveló que la temperatura del agua es cálida, al menos en ciertas regiones.
Se estima que la temperatura del agua en estas zonas puede ser de al menos 90ºC.
El análisis fue hecho gracias a los datos aportados por la sonda Cassini, un proyecto de la Agencia Espacial Europea (ESA), la estadounidense Nasa y la Agencia Espacial Italiana, que desde hace una década navega entre las lunas de Saturno.

Ovni de Voronez 1989 Informe Semanal

Voronezh, Rusia, septiembre de 1989.
Unos niños jugaban en un parque público del distrito de Leverezhni, ubicado frente a la Escuela Secundaria 33, mientras otros jóvenes y adultos transitaban la zona o bien esperaban el autobús.


ovnis



En ese parque se diviso un OVNI que acto seguido descendió en ese mismo instante, nacía para no ser resuelto jamás, el caso voronezh.
Los Alienigenas que descendieron de la nave, median aproximadamente 2 metros y medio, uno tenia 3 ojos: “Los testigos vieron junto a la nave una gran figura, de gran estatura, que tenía tres ojos. El ojo central giraba como un radar. Su cabeza era pequeña, se mantenía fija, sin girar. El lugar de nariz tenía dos orificios. La nave sobrevoló este lugar. También salieron dos personas más y un robot, dicen que era un robot por sus movimientos mecánicos, les faltaba naturalidad a sus movimientos”, eran grandes pero con cabeza pequeña, alguno de esos ocupantes de la nave, se decia que llevaba una piedra consigo que quedo allí después de marcharse.

metal



El símbolo de “ummo”, la famosa “h” ( que se ve en el dibujo ) que algunos testigos afirmaron ver en la panza del artefacto y que enredaba aún más la trama. En algunos dibujos aparece claramente decorando el artefacto volador, y en la iconografía posterior ya es incluido como adorno en el atuendo idealizado de los humanoides de Voronezh ¿Era ese símbolo parte de los añadidos posteriores, o pertenece al fondo inicial del caso?

Los periódicos de aquella época decían:
"Científicos soviéticos han confirmado el aterrizaje de una nave espacial no identificada en un parque de la ciudad de Voronezh, informa la agencia Tass. El aparato iba, al parecer, tripulado por tres seres gigantescos, pero con pequeñas cabezas. En el lugar en donde se instaló la nave se han hallado dos piedras cuya composición se desconoce en la Tierra. [...] Genrikh Silanov, director del laboratorio de geofísica de Voronezh, manifestó a la agencia Tass que los investigadores del caso han afirmado que la nave no identificada había originado una depresión en el suelo de veinte metros de diámetro y cuatro cm. de profundidad."


Niños

En la zona donde aterrizo aquella nave, hay un exceso de radioactividad, y una elevación del campo magnetico, en la zona donde aterrizo el OVNI fue encontrado restos de un metal ( que me impresiona mucho, particularmente por que me deja mucho que pensar ) desconocido que no reacciona con ácido alguno.
También dicen los testigos que los niños que estaban mas cerca del OVNI y de sus ocupantes desaparecieron por segundos cuando uno de sus ocupante le señalo con un objeto desconocido.

link: http://www.youtube.com/watch?v=PyMYzsO_r1Q&feature=related

Dos décadas después, el caso Voronezh sigue siendo un enigma. Allí se detuvo todo, y allí quedo y nunca volvimos a saber nada mas. Y por cierto de los niños no se volvió a saber nunca nada mas, desperecieron como muchas veces la mayoría de testigos, se perdieron en la bruma.

Lo importante del caso fue que quedaron muchas pruebas, como las pisadas etc...

Como son los Extraterrestres?


  Cómo son los extraterrestres? Hemos dicho que el Universo es tan vasto y las posibilidades tan grandes que a la naturaleza no le ha faltado imaginación para crear la vida, y tenemos que prepararnos para conectarnos con esa realidad. También decía que alrededor de sesenta civilizaciones nos están visitando con las más variadas intenciones y con diferentes apariencias. Los que más se asemejan a nosotros, o pueden asumir una apariencia como la nuestra, son los que buscan el contacto directo, porque ellos saben que juzgamos por las apariencias, y si vemos a alguien diferente podemos pensar que es malo simplemente porque es distinto o produce rechazo en nosotros, y entonces nuestra actitud sería agresiva.Al parecer el antropomorfismo es la forma más comúnmente distribuida y experimentada por la naturaleza en esta parte del universo, lo cual coincide con los reportes de cantidad de testigos en todo el mundo.
    Los que llegan son aquellos que están más avanzados que nosotros, porque si estuviesen igual o en inferioridad de condiciones no podrían salir de nuestro entorno y acercarse. Y la mayoría de todos ellos están más avanzados no solo tecnológicamente, sino moral y éticamente, porque si vinieran con malas intenciones hace tiempo que nos hubiesen destruido o conquistado.La clasificación más común de los extraterrestres es:Los bajitos cabezones: Llegan a medir entre ochenta centímetros y un metro veinte de estatura, poseen una cabeza en forma de pera invertida, son calvos, con ojos grandes mongólicos o simplemente negros sin parpados, que ocupan la tercera parte de su rostro.Su nariz y su boca son pequeñas y sus brazos normalmente largos en extremo, con cuatro dedos en cada mano. El color de la piel puede ser blanco, gris o verdoso, suelen estar vestidos con trajes enterizos brillantes o escamados metálicos y a veces llevan capucha. Hay variedades que son más luminosos y parecen flotar, y han sido tomados como modelo de algunas películas muy populares.A esto pequeñitos se les suelen llamar marcianos o zeta reticulianos, y resultan huidizos o esquivos; participan de la recolección de muestras y no tienen interés por el contacto directo con grupos, aunque se los suele relacionar con casos de abducciones, secuestros y exámenes a personas y animales.Los de estatura intermedia: Miden de un metro veinte a un metro setenta de estatura y se parecen tanto a los terrestres que podrán estar infiltrados entre nosotros. Los hay de raza negra, blanca, oriental y cobriza. En los contactos aparecen con trajes enterizos y hasta con una especie de linterna en la mano. De esta altura suelen venir unos de aspecto reptiloide y que nos llevan a pensar que si hace millones de años no se hubiese extinguido la mayor parte de los dinosaurios estos habrían evolucionado reduciéndose de tamaño y antropomorfizándose.
    Evidentemente, en otros mundos la naturaleza fue benéfica con ellos.Los altos: Miden entre un metro setenta y tres metros de estatura y se ven con tanta frecuencia como los pequeñitos. Suelen venir de Orión y poseen un aspecto oriental; los pleyadianos y los de Centauro, en cambio, son blancos nórdicos; y los de Sirio en Can Mayor, cobrizos y negros.Los que tienen esta altura y apariencia humana suelen ser los más proclives a entrar en contacto con los terrícolas, y hasta hablan nuestros idiomas. A propósito de ellos, es famoso el caso de Voronez (Rusia) en 1989, con la aparición en un parque publico de seres de tres metros de altura.Cuando se hace referencia a gigantes, también debemos mencionar los que provienen de un planeta de la estrella Próxima Centauro llamado APU, de apariencia blanca, pelo corto platinado de hasta dos metros cincuenta de estatura. Estos también suelen ser comunicativos y amigables tanto mental como físicamente.Los zoomorfos: Son aquellos que poseen una apariencia animal pero un comportamiento inteligente. Se han observado seres muy diversos con estas características.
    Los androides: Suelen ser del tipo de visitante que evita el contacto directo y sólo se dedica a hacer reparaciones o a escoger muestras para llevarse, manteniéndose siempre cerca de la astronave. Su apariencia puede variar mucho, pero usualmente, como en el caso de los bajitos, son cabezones y ojones, aunque más feos que los primeros, y pueden aumentar su tamaño o reducirlo. Estos evitan declaradamente el contacto humano.Los seres de luz: Ya hemos hablado de las caneplas y los sincronizadores magnéticos, que son esas esferas de luz que miden desde pocos centímetros hasta más de un metro y medio; pero habría algunas de esas esferas inteligentes que vienen en naves plasmáticas, tripuladas por seres muy avanzados e incorpóreos procedentes de otras dimensiones. Llegan a establecer contactos mentales y físicos con gente específica a la que ellos seleccionan de diversas maneras.Las imágenes proyectadas: Algunos de los extraterrestres que se observan en los contactos ni siquiera están presentes, tan sólo vemos una proyección mental u holográfica para facilitar las condiciones del contacto. Estas proyecciones pueden llegar a registrarse incluso en nuestra propia habitación. Suelen aparecerse a gente que podría haber tenido alguna vinculación con los extraterrestres en vidas anteriores, y la idea es hacerles recordar cosas.

martes, 10 de marzo de 2015

El hombre es como un actor de una obra teatral - Fragmento del Libro " Contacto Interdimensional" de Sixto Paz Wells


 En una de las múltiples salidas conscientes durante la-meditación, me vi llegando a Morlen (La luna de Júpiter, llamada Ganímedes), y descendiendo en uno de los centros superiores de instrucción, que tenía una forma de media luna, cerca de grandes parques y de los observatorios de la ciudad Cristal, metrópoli que congrega a las más altas autoridades de la colonia de Orión ubicada en el lugar. El ambiente era como el aula de una universidad sólo que semicircular con asientos en terrazas a diferentes niveles. Los colores del lugar lucían intensos y brillantes. Había otras personas como yo, y de pronto ingresó a la habitación un ser alto y bello, de contextura robusta al lado de otro de apariencia femenina; ambos se dirigieron al colectivo allí reunido. No me demoré en hacerme al ambiente, sintiéndome tan a gusto y natural, que me parecía como si siempre hubiese estado, y que cada noche durante cierto tiempo tendría volver allí, para recibir un conocimiento que después habría de trasmitir.
Me impresionó particularmente escuchar al ser que hablaba, cuando citó algo que ya conocía en comunicaciones recibidas telepáticamente a lo largo de la misión, y que decía: "El sueño es una prolongación de la vida material y un puente para, empezar a ascender a otros planos y dimensiones "...Pero lo que más me llamó la atención fue que en una de tantas sesiones, pero en sueños, el guía Sordaz como instructor de aquella reunión se permitió comentar una comunicación debido a la consulta que formuló uno de los participantes. Sordaz entonces repitió el fragmento conocido: "Antes de nacer a ésta última encarnación vivisteis en los planetas de la confederación“.
- Cuando la persona muere comentó el guía, se desprende de su cuerpo, el cual queda como un cascarón vacío. Se interrumpe el fluido de energías hacia el vehículo material, quebrándose el nexo de luz que lo constituye el cordón de plata que es un apéndice a manera de cordón umbilical que une al cuerpo físico con el astral, interrumpiéndose la conexión con los otros cinco cuerpos restantes: el mental inferior, el mental superior, el Alma, el Espíritu y el cuerpo Esencial. Cada uno viene actuando como el envase del otro; así el físico guarda al astral, éste al mental inferior, etc.
Al poco tiempo de haber muerto el cuerpo físico, empieza también a morir el astral y luego el mental inferior; los tres constituyen el Ego inferior, quedando al final de éste proceso, el mental superior y lo otros tres que le siguen.

Cada vida supone un proceso de aprendizaje del Yo superior a través del ego inferior éste Yo Superior ó Ego Superior (llamado también: Maestro interno ó Real Ser) está constituido por tres cuerpos, que son: el Mental Superior, el Alma y el Espíritu. En cada encarnación el ser acumula una gran cantidad de información vía experiencias, las cuales quedan grabadas dentro de él, y le acompañaran permanentemente.
La persona difícilmente se haya conciente de lo que fue en anteriores existencias simplemente porque no podría vivir dos vidas a la vez. El recuerdo afectaría su actual proceso conduciéndolo a estados de esquizofrenia como le llaman ustedes en la tierra. '
El Hombre en el proceso de la reencarnación olvida quien es, de dónde viene y hacia dónde va; pudiendo recordarlo como parte de su proceso de desarrollo evolutivo y de madurez, cuando ya esos recuerdos no le afecten, sino le proporcionen una información útil. Esto es lo que llamaríamos: "La gran Aventura Humana"...
¡Hay -que ser bienaventurado, bien-aventurado!... ¡Bien arriesgado!, para caminar este camino comenté yo en voz alta.
-¡Ciertamente! - Contestó el guía de más de dos metros de altura, -de blanca cabellera de corte medieval y bellos ojos almendrados- El hombre es como un actor de una obra teatral...
-Como en el "Gran Teatro del Mundo" de Calderón de la Barca- pensé en silencio.
-Una gran obra teatral en la que todos son actores, y la vida es una nueva actuación con su propio guión, vestuario, maquillaje y escenografía, que la constituyen sus relaciones, forma y apariencia que forman un nuevo carácter y personalidad. Cuando la obra termina, el actor se quita el maquillaje, cuelga su vestuario y se olvida del guión dejando de ser el protagonista, que ha dejado atrás el papel asignado por la necesidad de la experiencia; volviendo a ser la persona que evalúa su propia actuación hasta una próxima oportunidad... A una obra le sigue otra:
En el momento en que se fecunda un óvulo, queda enganchado en esa chispa eléctrica un espíritu, el cual a través del Mental Superior, empieza a vaciar sobre el proyecto físico, el arquetipo o modelo diseñado idealmente en base a las necesidades Kármicas.
-¿Por qué siempre arrastrar un castigo o una suma de errores de vidas anteriores? - Preguntó uno de los asistentes a la reunión. -¿Es eso el pecado original? -Se apresuró a cuestionar una mujer de apariencia Sudamericana.
-Les diré que la Ley de Causa Efecto que Ustedes conocen como Karma ó la Ley del Talión según la Biblia, no significa necesariamente castigo; es más bien "Experiencia". Cuando una vivencia no ha sido completada o vivenciada explotándosele al máximo, .. hay que repetirla.
Muchas son las cosas que van quedando pendientes en el camino, y muchas más, las experiencias que aún les faltan vivir. Erróneamente creen que siempre que les toca una desgracia, enfermedad o sufrimiento es porque en una vida anterior algo hicieron mal; pero esto no es necesariamente cierto. Habrá veces que ocurrirán situaciones duras y difíciles, que son parte necesaria e indispensable para que desarrollen madurez, y lleguen a poseer una conciencia universalista, por cuanto han vivido en todas las razas, pueblos y lugares. Han tenido los diferentes sexos en diversos momentos, para que con ellos sean más respetuosos, comprensivos y amplios, así como vivan el amor mediante la solidaridad con el prójimo y para con la vida.
El pecado original no existe como tal, más bien lo original del pecado' es que éste se- inicia en el proceso del aprendizaje, como errores asumidos dentro de los riesgos de las existencias; que deberán superarlos - eso está claro, - pero ello no constituye de manera alguna una desgracia, aclaró el Guía.
Se ha hablado mucho de que los seres humanos somos imperfectos... -Apuntó alguno de los presentes bastante confundido.
-¡No!... -Dijo el Guía con una tranquilidad imperturbable, mientras abandonaba su ubicación en la parte frontal del Salón, y empezaba a recorrer los asientos donde nos hallábamos como público. - ¡No, no son imperfectos... son seres perfectos como tales. Tomen como ejemplo la semilla. Ella, no es imperfecta por no ser un árbol. como semilla es perfecta y potencialmente un árbol.
La perfección no es un grado, es un estado de equilibrio difícil de conservarse y mantenerse en un universo dinámico como es el nuestro, donde hay que buscar adaptarse a cada nuevo estado. Hay perfección en cada cosa en el momento en que se es, lo que se es, siempre y cuando haya armonía y en los seres pensantes, la mínima conciencia del servicio que constituye la creación de nuestra existencia en aquella ubicación transitoria.
Nada hay imperfecto, todo es perfecto y potenciable en éste universo de formas...
-Nos han dicho que vivimos en otros planetas antes de nacer en ésta última encarnación.... ¿Qué significa esto, nos lo pueden explicar? -Preguntó ansioso alguien inquieto por saber la respuesta.
Vivieron con nosotros... Eso ya está dicho„, Pero el asunto es cómo y en que dimensión vivieron allí.
Hay en la actualidad muchos espíritus con potencial de cambio que están siendo enviados a vuestro mundo para aprovechar la oportunidad del trampolín de la evolución que la Tierra ofrece. Ellos vienen de planetas como la Tierra y pueden hacerse de un cuerpo físico de acuerdo a su nivel. El caso de ustedes es diferente, durante los meses de embarazo que los contuvo, cuando aún no habían nacido a la actual encarnación, aprovechando de aquella clave numérica qué constituye el número nueve número del nacimiento del ser y de la integración que lo equilibra en sus tres planos, y como el tiempo no corresponde a un nivel de cuarta dimensión; no habiendo simultaneidad en ese espacio-tiempo: estuvieron con nosotros lo que correspondería a algunos años.
Pero no físicamente, sino al nivel de sus vehículos sutiles, en los planetas de la Confederación preparándose.
Como en muchos casos no supe cuándo el sueño terminó. Ya era de mañana y la luz del Sol violentaba la ventana de la casa en la que estaba alojado en la Isla Caribeña de República Dominicana.
En las conferencias que estuve dando por aquellos días, traté de sintetizar las experiencias e información recibida, por considerarlas gravitantes para entender el programa de contacto y para ello citaba el ejemplo siguiente "El hombre es como un globo de aire caliente inflado, que posee siete bolsas de arena que son su lastre. Para elevarse cada vez más, deberá estar dispuesto a desprenderse de cada una de las bolsas que lo atan al mundo denso; pero deberá siempre conservar la última, pues es la que le permitirá descender a voluntad cuando lo considere necesario y oportuno".


Fragmento extraído del libro " Contacto Interdimensional" de Sixto Paz Wells