domingo, 23 de marzo de 2014

LA REENCARNACION FUE PROHIBIDA EN EI II CONCILIO DE CONSTANTINOPLA 553 D C

En el año 543, el emperador Justiniano, al parecer influido por su esposa Teodora, decidió eliminar cualquier referencia a la reencarnación del Antiguo y el Nuevo Testamento. El emperador consideraba que la creencia en una nueva vida socavaba el poder terrenal de la Iglesia. Al contrario, la fe en un cielo y un infierno que premiara o castigara los actos cometidos en esta vida confería un poder superior a la Iglesia y, de rebote, a su valedor, en este caso el emperador. 

La mayoría de las religiones orientales creen en la reencarnación, incluyendo el hinduismo, el jainismo, el sintoísmo y, con matices, el budismo. Los hinduistas creen que el alma es inmortal y se encarna sucesivamente en distintos cuerpos, que no serían otra cosa que “contenedores” temporales de nuestra esencia más inmanente, el alma.
Los cristianos gnósticos también creían en la transmigración de las almas, una convicción que impregnó buena parte del cristianismo original hasta el siglo V, cuando se convirtió en la religión oficial del Imperio Romano. En el año 543, el emperador Justiniano, al parecer influido por su esposa Teodora, decidió eliminar cualquier referencia a la reencarnacióndel Antiguo y el Nuevo Testamento.
Para dotar de legitimidad al nuevo dogma, Justiniano convocó un sínodo en Constantinopla, curiosamente la ciudad más próxima –geográfica y teológicamente- a la creencia en la reencarnación, cuyo máximo valedor era el filósofo y teólogo Orígenes. (Constantinopla era la capital del Imperio Romano de Oriente, desde que en 330 el emperador Constantino había provocado el cisma con Roma, por un quítame allá esas prerrogativas.) Según rezan las crónicas, aquel cónclave estuvo totalmente controlado por Justiniano, hasta el punto de que el mismo Papa Vigilio rehusó participar.
El concilio de Constantinopla calificó de anatema (tabú) la reencarnación, al considerarla incompatible con la resurrección. Si los orientales creían que el alma podía “reciclarse” en distintos cuerpos, los cristianos se ufanaron en que cuerpo y alma forman un todo, como el hardware y el software de un ordenador, para entendernos. Por si fuera poco, la resurrección es menos democrática que la reencarnación, porque si bien para los budistas todos somos almas reencanadas, la resurrección sólo está al alcance de unos pocos: Lázaro, Jesús, Eutico…
La reencarnación –creía con muy buen criterio el emperador- ofrecía una segunda (y tercera y cuarta) oportunidad, una bola extra con la que enjugar el karma de esta vida, por utilizar el término hinduista. No sorprende, por tanto, que la misma motivación –teológica en su argumentación, política en su intención- llevó al Islam a descartar la reencarnación como posibilidad. Según el artículo de Roger Riviére en la Gran Enciclopedia Rialp, órgano oficioso del Opus y, por tanto, autoridad en la materia:
El judaísmo y el Islam no aceptan la metempsicosis, como tampoco lo hace el Antiguo Testamento. Aunque algunos autores han discutido la creencia de ciertos sabios judíos en la metempsícosis, no debe confundirse con la preexistencia de las almas humanas que parecen admitir doctores palestinos, considerando que Yahveh había creado todas las almas juntas de una vez; algunos rabinos admitirían que las almas esperan en el séptimo cielo la posibilidad de encarnarse (…) La metempsicosis no es compatible con la revelación del Antiguo Testamento ni con la del Nuevo Testamento.
Pero por mucho que Roma se oponga a un concepto que considera “herético”, lo cierto es que la creencia en la reencarnación está cada vez más extendida en Occidente, en parte por la influencia de las religiones orientales que llegan filtradas por la Nueva Era, en parte por un creciente número de médicos disidentes que desconfían la visión materialista de la ciencia. Es el caso de los psiquiatras Brian Weiss o Ian Stevenson, convencidos de que la reencarnación es la única explicación posible a casos clínicos en los que el sujeto aparenta tener regresiones a vidas pasadas.

domingo, 2 de marzo de 2014

2014 enfrentando la dualidad con temple

Se recorrerán miles de caminos, se vivirán miles de experiencias,
pero la verdad sólo se encontrará en nuestro interior: ella es el
amor.

El día que la encontremos ya no la buscaremos fuera.

El verdadero camino está en nuestro interior, la puerta de entrada
es el corazón.

Yo soy el camino la verdad y la vida

Esta es la vibración Rahma

La reconexión de los tiempos ya se dio ahora lo que falta es la
redención cósmica el grial espiritual, la puerta 14, abrir todos y
cada uno la puerta del corazón, el umbral secreto, dejando fluir el
amor en acción y el perdón.

La Tierra ya está vibrando en cuarta dimensión los seres
humanos estamos en un proceso de adaptación a esta vibración
del planeta, o de depuración, en este último caso se pasaría
a planetas de tercera dimensión de esta nueva realidad para
seguir evolucionando si no se puede adaptarse a esa frecuencia
vibracional de la Tierra.

O sea algunos estamos como los bebés cuando recién nacen,
dentro de incubadoras para ver si nos adaptamos a esta nueva
vibración de la Tierra, si no nos adaptamos, podemos pasar a
planetas de tercera dimensión de esta nueva realidad, para seguir
evolucionando.

Algunos por su gran preparación ya están en contacto pleno con
esta nueva realidad.

viernes, 14 de febrero de 2014

DESCUBRIMIENTO MARAVILLOSO!!!

Qué maravilla, este joven, ojala y las industrias medicas no le trochen su carrera. Se llama Andraka, parece ser descendiente de Otomanos-Eslavos…
Un chico de 16 años que ha inventado un sensor que detecta el cáncer en 5 minutos y en etapas tempranas. Jack Andraka perdió a un ser querido a los 13 por cáncer de páncreas. Se puso a investigar y descubrió el sensor, que cuesta 3 centavos de dólar. Los laboratorios se negaron a apoyarlo porque derriba a la millonaria industria del cáncer. Una universidad avalará su descubrimiento.  

Jack Andraka: para muchos la esperanza. Para los laboratorios, el fin de un negocio.

Con tan sólo 16 años, un estudiante estadounidense de secundaria inventó un sensor para detectar el cáncer en tan sólo cinco minutos.

El descubrimiento puede cambiar la vida de muchísimas personas, pero también es una amenaza para la industria farmacéutica, que recauda millones por esta dolorosa enfermedad.

Todo comenzó con la pérdida de un ser querido cuandoJack Andraka tenía 13 años. Le dijeron que el cáncer de páncreas se detecta cuando ya no se puede tratar, lo que lo empujó a investigar sobre el cáncer a través de herramientas sencillas en Internet.

Y tres años después, descubrió una manera "rápida, simple y efectiva" de detectar esta enfermedad mortal, que gracias a este invento, podrá neutralizarse. Con información que obtuvo de Google y Wikipedia, Jack estudió las 8 mil proteínas que se encuentran en la sangre, hasta entender que una de ellas, la 
mesotelina, se dispara en etapas tempranas, en las personas que enferman de cáncer de páncreas.

"Detecta una de las miles de proteínas (la mesotelina) que hay en la sangre de los enfermos de cáncer. La mecánica fue utilizar anticuerpos y entretejerlos en una red de nanotubos de carbono, de modo que se obtiene un marcador que únicamente reacciona ante dicha proteína" explicó al presentarse en el Festival de las Mentes Brillantes.

El invento es un sensor de papel, que cuesta 3 centavos, y que es capaz de detectar en cinco minutos tres tipos de cáncer: el de páncreas, el de ovario y el de pulmón. 

Pero lo más sorprendente de todo es que ha sido 26 mil veces más barato siendo 168 veces más rápido. Además, este método es 400 veces más sensible que los actuales y no es invasivo. 
Pero su mejor punto a favor es que "se puede detectar el cáncer en las etapas más tempranas, cuando alguien tiene casi 100 por ciento de probabilidades de sobrevivir, y hasta el momento es más de 90 por ciento exacto para detectar el cáncer" dijo. "Y va a ser lo mismo para cáncer ovario y de pulmón" añadía "y cambiando el anticuerpo, este mismo invento puede utilizar una proteína diferente para detectar Alzheimer, otras formas de cáncer o VIH".

Pero no fue nada fácil de conseguir. De 200 solicitudes que envió a laboratorios, todos se negaron a continuar con sus investigaciones, excepto uno. Finalmente logró que la Universidad Johns Hopkins ayudará a su desarrollo.

Es un descubrimiento que podría afectar a la millonaria industria del cáncer.

Su invento está en etapa de tramitación de patentes, algo que puede demorar varios años, pero el día que se apruebe puede resultar toda una revolución para la ciencia médica.

Además, durante la conferencia, el joven apuntó que la ciencia no debería ser un lujo, y que debería ser un derecho humano fundamental, "el derecho de acceso a la información debe ser de todos, no sólo de los que pueden pagar" afirmó.

Un descubrimiento que le ha llevado a ganar el premio Gordon E. Moorede la Feria Internacional de Ciencia e Ingeniería de Intel y el Premio Smithsoniano al Ingenio Estadounidense y es el orador más joven de la Real Sociedad de Medicina en Estados Unidos. Sin duda más que merecido.

miércoles, 12 de febrero de 2014

LA ESFERA DE LUZ - Sixto Paz Wells


Si uno puede crear lo que cree,
¿Por qué no crear una esfera de luz
en la que pudieras concentrar tus intenciones
y proyectar en ella a quien necesita tu ayuda,
para ayudarla?…

Este es un ejercicio de visualización, pero también de proyección mental y sanación. Consiste en imaginarse como llegan hasta uno las energías del universo, ingresan en nuestro interior y se concentran formando una esfera, la cual después proyectaremos fuera nuestro; y en cuyo interior serán enviadas nuestras intenciones particulares.
Para iniciar el ejercicio vamos a colocarnos todos de pie. Talones juntos, columna recta y los brazos extendidos por encima de la cabeza, juntando ligeramente las palmas y separando los dedos, como en posición de recibir. Cerramos los ojos, y tomamos a continuación una respiración lenta y profunda por la nariz, utilizando como ya conocemos, el diafragma como si fuese un fuelle, de tal manera que al ir inhalando vamos inflándolo hacia delante, no hacia arriba , y al terminar lo vamos contrayendo empujando el aire para llenar la parte baja, media y alta de los pulmones. Retenemos…, y luego exhalamos por la nariz, relajando lentamente el vientre. En el momento que inhalamos, visualizamos como las energías del universo descienden sobre nosotros, ingresando por nuestras manos, por los dedos , concentrándose entre las palmas de las manos y formándose allí una esfera de luz blanca brillante, donde todas las energías se concentran y sintetizan.
Tomamos una segunda respiración, retenemos sintiendo como la energía desciende y se concentra, y como al exhalar, se va consolidando la esfera de luz entre nuestras manos.
Inhalamos por tercera vez…, retenemos… y al exhalar, vamos descendiendo con nuestras manos en dirección hacia la coronilla, como si depositáramos la esfera en nuestra cabeza. Poco a poco separamos las manos y descendemos con ellas siguiendo el contorno del cuerpo, acompañando el desplazamiento de la esfera de luz, la cual seguimos visualizando en nuestra mente que va bajando por la columna vertebral activando uno a uno nuestros centros de energía. Así mismo percibimos la esfera activando la frente, la garganta, el corazón, el plexo solar, los órganos sexuales y llegando a ubicarse a la altura del cóccix . Mientras, hemos ido bajando las manos por los costados, invirtiéndolas de tal manera que los dedos han quedado hacia abajo, ubicándose las manos a la altura de las caderas.
Mantenemos la respiración lenta y profunda, y colocamos las manos sobre las entrepiernas, sin tocar el cuerpo, con los dedos formando un triángulo con la punta hacia abajo. Tomamos una nueva inhalación lenta y profunda…, retenemos… y al exhalar vamos elevando las manos, a la vez que invertimos el triángulo ubicándolo con la punta superior hacia arriba sobre el plexo solar, ligeramente por encima del ombligo. Al hacer esto atraemos la esfera de luz, haciéndola ascender del cóccix , ubicándola precisamente en el plexo solar.
Inhalamos nuevamente…, retenemos…, y al exhalar extendemos los brazos hacia delante, imaginando que extraemos la esfera de nuestro interior, y a la vez que la proyectamos hacia el frente ubicándola en el centro de la reunión.
Colocamos ahora los brazos flexionados, palmas de las manos a la altura de hombros, y vamos a proyectar mentalmente hacia la esfera de luz nuestras intenciones particulares. Bastará simplemente visualizar en nuestra mente la imagen de aquella persona, familiar, amigo, conocido o enemigo que necesite ayuda física , mental y espiritual, y decir su nombre en voz baja o alta, como para que con el poder del pensamiento, de la palabra, y del sentimiento podamos ayudar a dicha persona enviándole energía.
Ubicamos nuestras manos juntas a la altura del plexo solar con los dedos formando un triángulo. Tomamos nuevamente una inhalación lenta y profunda…, retenemos…, y al exhalar vamos extendiendo los brazos y las manos hacia delante, a la vez que visualizamos como desciende del cosmos, a través de nuestra coronilla, la energía del color violeta, que es la energía de la transmutación, la magia, la mística y la fe. Esta energía procedente del sol central de la galaxia y de todas las estrellas violetas del universo, desciende, se concentra en nuestro pecho, y se proyecta hacia delante, de tal manera que percibimos como dentro de la esfera de luz, cada persona por la que hemos pedido va siento envuelta por internamente y por fuera por ésta energía que va revirtiendo y transmutando toda enfermedad física, mental o espiritual.
Flexionamos nuevamente los brazos. Colocamos las manos formando un triángulo a la altura del pecho. Inhalamos…, retenemos visualizando como baja del cosmos la energía del color azul marino, que es la energía de la espiritualidad. Esta energía se concentra en nuestra frente , y al exhalar extendemos los brazos proyectándola hacia delante , de tal manera que vamos envolviendo en la espiritualidad a cada persona por la que hemos pedido, fortaleciéndolas para que puedan superarlo todo.
Nuevamente colocamos los brazos flexionados, y las manos en triángulo en el plexo solar. Tomamos una nueva inhalación…, retenemos… y al exhalar visualizamos a continuación como al exhalar y extender nuestros brazos para delante, desciende a través nuestro desde el cosmos concentrándose en nuestro cuello y garganta. Es la energía del color celeste, que representa el poder de la palabra, de la mejor buena comunicación y relación para con los demás. Esta energía ingresa en la esfera de luz, y envuelve a cada una de las personas por las que hemos pedido, de tal manera que decretamos la salud, la paz, la armonía, el equilibrio, la abundancia y la prosperidad para cada uno de ellos.
Repetimos la flexión de los brazos, colocamos las manos en posición de triángulo e inhalamos con profundidad…, retenemos… y al exhalar extendemos una vez más los brazos y las manos hacia el frente, sintiendo como desciende del cosmos y a la vez asciende de la Tierra a través nuestro, la energía de la luz verde brillante, que es la energía de la sanación y de la esperanza, del amor a la vida. Esa energía que se concentra a la altura de nuestro corazón se proyecta por nuestras manos y pecho hacia cada una de las personas por las que hemos pedido, restaurando en ellas la salud física, mental y espiritual, fortaleciéndolas en la esperanza y en el amor a la vida.
Volvemos con los brazos flexionados, tomamos una nueva respiración y al exhalar sentimos como desciende a través nuestro, una energía de color amarillo brillante procedente del sol y de todas las estrellas amarillas. Es la energía del equilibrio, del poder mental, de la conciencia espiritual, y de la sabiduría. Vamos extendiendo nuestros brazos y manos hacia delante y enviamos esa energía hacia cada una de las personas por las que estamos pidiendo, ayudándoles en su equilibrio y fortaleciéndolas mentalmente.
Colocamos nuevamente los brazos flexionados, con las manos formando el triángulo en el pecho. Tomamos una nueva inhalación , retenemos, y al exhalar extendemos los brazos hacia delante ,visualizando como desciende del cosmos una energía de color naranja brillante, energía de creatividad y de la voluntad, la que ingresa por nuestra coronilla, se concentra en el pecho y en el vientre , proyectándose por nuestros brazos y manos hacia la esfera de luz, y hacia las personas a las que dirigimos esta cadena de irradiación, de tal manera que vamos a fortalecerlas en voluntad y creatividad como para que puedan superar cualquier enfermedad con voluntad y actitudes prácticas y positivas.
Todos visualizamos la energía de color naranja que penetra en la esfera de luz y envuelve por dentro y por fuera a cada una de las personas por las que estamos pidiendo.
Flexionamos nuevamente los brazos, ubicamos las manos en el pecho formando el triángulo. Tomamos una nueva inhalación…, retenemos…, y al exhalar extendemos los brazos y las manos visualizando como desciende del cosmos la energía del color rojo brillante procedente de todas las estrellas rojas del universo. Esta es la energía del amor, de la pasión y el sentimiento. Esta energía desciende y fluye por nuestro cuerpo, proyectándose hacia delante a través de nuestro pecho y las manos, en dirección hacia la esfera de luz y hacia la persona o personas por las que hemos pedido envolviéndolas en amor, lo cual las fortalece y las sana anímica y espiritualmente.
Por última vez flexionamos los brazos, y ubicamos las manos en triángulo en el pecho, visualizando delante de nosotros a la esfera de luz rodeada de un arco iris armónico de color que hace la esfera más grande y brillante. También percibimos a cada persona por la que hemos pedido envuelta en ese arco iris de luz. Tomamos una nueva inhalación…, retenemos…, y al exhalar extendemos los brazos y las manos hacia delante proyectando mayor energía que hace que la esfera de luz se extienda, se incremente en tamaño y en potencia, envolviéndonos a nosotros mismos. De pronto en una explosión de luz la esfera se divide en pequeñas esferas u óvalos de luz que van en dirección hacia cada una de las personas por la que hemos pedido, de tal manera que cada quien recibe inmediatamente lo que necesita en la proporción de lo que necesita.
Relajamos finalmente los brazos, abrimos los ojos y nos encontramos en paz, decretando todos con el poder de la palabra, la magia del verbo:
¡Que así sea!
¡Así es !
¡Así será!
¡Y hecho esta!...

lunes, 10 de febrero de 2014

La interminable búsqueda del Paititi y el análisis del manuscrito de Andrea Lopez


¿Qué es el Paititi realmente? ¿Puede un mito resistir quinientos años de historia y estar hoy, en el siglo XXI, más vivo que nunca?
El Paititi, la ciudad perdida, escondida en un punto ignoto de la inmensa selva amazónica al este de Cusco, es, en realidad, la unión de varias leyendas.
Desde cierto punto de vista, puede incluirse en el mito más amplio de El Dorado suramericano, el cual analicé en mi libro En busca de El Dorado.
Durante la época de los Incas, la selva que atraviesa el río Amarumayo, actual Madre de Dios, se llamaba Antisuyo, y sus pobladores eran los Antis (de ahí el término Andes). Se cuenta que el soberano de los Incas se adentró en el Antisuyo con un poderoso ejército y que sometió a varias tribus de indígenas amazónicos, las cuales, como tributo, proporcionaron coca, oro, plumas de aves y plantas medicinales.
Según una leyenda inca, el Dios andino Inkarri fundó, mucho antes de la llegada de los conquistadores, una ciudad igual a Cusco, ubicada en la selva, a diez días al este de la capital inca. El nombre quechua Paikikin significaría “igual a”, según esta interpretación.
Después de la llegada de los conquistadores en 1533, algunos sacerdotes Incas hicieron llevar a Paititi enormes riquezas, con el fin de salvarlas del saqueo de los españoles. De manera que el Paititi habría servido de último baluarte después de la toma de Vilcabamba y de la matanza de Tupac Amaru en 1572; no sólo para esconder grandes riquezas, sino también para mantener vivas tradiciones seculares y para preservar antiguas tradiciones místicas y conocimientos tanto científicos (uso de plantas medicinales y alquimia), como lingüísticos (quellca).
Según estas creencias, en la zona del Madre de Dios existiría aún hoy una ciudad subterránea, en varios niveles, en plena actividad. El rey de Paititi, tesorero del saber oculto de una civilización antiquísima, estaría esperando el momento justo para regresar al “mundo de la luz” y restablecer el orden roto en el pasado.
Hay que mencionar que existe también otra versión del Paititi, la cual sitúa a esta ciudad perdida mucho más al este de la Paititi post-incaica, describiéndola como un reino inmenso localizado en los alrededores de la actual frontera entre Bolivia y Brasil, territorio que fue dominado durante siglos por la etnia de los Moxos, que hablaba un idioma del grupo lingüístico arawak.
Según esta versión, la palabra Paititi significaría “todo blanco y brillante”, como el oro. 
Los últimos hallazgos arqueológicos en la Amazonía boliviana (llanos de Moxos), de muros y largos canales, podrían confirmar la verdadera existencia de una confederación de tribus que probablemente se llamaba Paititi, la cual, sin embargo, era netamente amazónica y no post-incaica. 
El primer aventurero que se adentró en la selva del Madre de Dios fue Pedro de Candía, uno de los conquistadores del Perú, lugarteniente de Francisco Pizarro. Luego de que algunas de sus concubinas le describieran una rica ciudad de oro llamada Ambaya, se decidió a emprender la expedición.
Partió de Paucartambo, en 1538, al mando de 600 hombres, dirigiéndose hasta el este por 150 kilómetros. No obstante, la expedición no obtuvo el resultado esperado, puesto que fue atacada por feroces nativos en una aldea llamada Abiseo, de donde sus integrantes decidieron regresar a Cusco.
La búsqueda interminable del Paititi continúa incluso en la era contemporánea. En los años 60 del siglo XX, el peruano Carlos Neuenshwander Landa llevó a cabo 27 expediciones en busca de Paititi, sobre todo en la zona donde ahora se encuentra el Parque Nacional del Manu.
Si bien reunió un importante material arqueológico relacionado con la presencia de los post-incaicos en la zona de la cuenca del Madre de Dios, no logró revelar el misterio de la ciudad perdida más famosa del mundo.
En 1970, tres aventureros, el estadounidense Nichols y los franceses Debrú y Puel desaparecieron en la región del Parque Nacional del Manu tratando de ubicar la ciudad perdida de Paititi.
Es probable que algunos nativos Kuga-Pacoris (de etnia Matsiguenka), les hayan quitado la vida porqué vieron a su territorio ancestral invadido, y se sintieron amenazados.
En 1979, los cónyuges franco-peruanos Herbert y Nicole Cartagena, guiados por el peruano Goyo Toledo, descubrieron un asentamiento inca, bautizado luego Mameria, situado en el Río Mameria, un afluente del Nistron, que a su vez es afluente del Alto Madre de Dios.
Estudios posteriores efectuados por el explorador estadounidense Gregory Deyermenjian comprobaron que Mameria, aunque no es Paititi, se trataba de una importante fortaleza incaica en el valle del Río Nistron, la cual servía, sobre todo, como centro de recolección de coca para surtir al imperio.
Gregory Deyermenjian se distinguió también por otras numerosas expediciones en la zona de la meseta de Pantiacolla, territorio remoto entre el departamento de Cusco y el de Madre de Dios. Descubrió, estudió y recorrió un antiguo camino inca empedrado, el cual, de la meseta de Pantiacolla conduce a la selva, pero hasta hoy no ha podido explorarlo completamente. 
En 1997 el biólogo noruego Lars Hafskjold partió desde Sandia rumbo al este. Es posible que estuviera buscando el Paititi amazónico o la mítica tierra de los Mojos, pero nunca volvió más. Sus huellas se perdieron en el Parque Nacional Madidi, en la Amazonia boliviana. 
Una fecha fundamental en la búsqueda y en el estudio histórico del Paititi tuvo lugar en el 2001, cuando el arqueólogo italiano Mario Polia descubrió, en los archivos del Vaticano, una carta muy importante perteneciente a la Peruana Historia, una colección de volúmenes escritos de 1567 a 1625. La carta, cuya fecha y autor se desconocen, contiene el testimonio que el jesuita Padre Andrea López hizo al Padre General de la Compañía de Jesús (Claudio Acquaviva, de 1581 a 1615, o Muzio Vitelleschi, de 1615 a 1645), probablemente en los primeros años del siglo XVII, en la cual se habla de un milagro y de la conversión de indígenas efectuada en el reino de Paititi.
A continuación, el texto integral del documento:

Relato de un milagro gracias a la misericordia de Dios en las Indias del Perú, o mejor dicho en el reino de Paytiti al lado de Perú.

Habiendo llegado el P. Andrea Lopez a la ciudad de Roma de Nuestro Padre General, como procurador de aquella parte, ha relatado el milagro que el Señor por su misericordia ha mostrado en aquellos países, y es el siguiente. Dicho P. Andrea Lopez siendo rector del colegio de la compañía de Jesús en la ciudad de Cusco en dichas indias del Perú, dice que en aquella ciudad había tres o cuatro indios, los cuales habían sido cristianizados y bautizados por el mismo , se indignaban del mal trato de algunos soldados de la guarnición, y han decidido irse de su país e ir a otro reino a diez jornadas del mencionado Perú, el cual se llamaba Paytiti, y es grande mil leguas españolas, que hacen tres mil millas de Italia, y eran hombres blancos como alemanes y muy bélicos y civiles en su modo de vivir y gobierno.
El Rey es muy potente, tiene una corte tipo la del Gran Turco con mucha majestad, su reino es muy rico y adornado de oro, plata y muchas perlas hasta tal punto que utilizan en la cocina ollas y sartenes de materiales preciosos como otros usaban de metal o de hiero. Siendo por tanto los mencionados indios fugitivos de Cusco y llegando al Reino de Paytiti, fueron examinados en la frontera por la guardia, registradas sus bolsas y equipaje y como estos indios eran cristianos llevaban un Crucifijo de madera que les había dado el P. Andrea antes de partir, la guardia les preguntó que era el Crucifijo, sorprendidos al ver una figura en forma de hombre sobre un trozo de madera, y los indios les contestaron que era la figura del Dios de los Cristianos.
En ese momento la guardia se burló, riéndose con menos precio y dejándolos pasar libremente llegaron a la ciudad donde estaba la Corte del Rey de Paytiti, y siendo el Rey avisado de la llegada de los indios así como que llevaban la figura de Dios que los cristianos adoraban, por curiosidad el Rey los llamó a su presencia y la de su Corte, donde concurrieron todos los Señores principales de la misma por curiosidad, tanto para ver la figura del Dios de los Cristianos como para escuchar lo que los Indios iban a explicarle al Rey.
En el momento que el Rey tenía el Crucifijo en la mano, sin duda comenzó a reírse y mofarse junto con todos sus cortesanos, y habiéndose reído, mofado un buen rato burlándose del Crucifijo, lo devolvió a las manos del Indio, que se fuera con su Dios de los Cristianos, y diciendo estas palabras con el mayor desprecio escupió en la cara del Crucifijo mientras el Indio ya lo había recibido, se produjo entonces el milagro, el dicho Crucifijo alzó la cabeza que primero tenía inclinada, que era como ordinariamente se tallaban los Crucifijos, y levantó la cabeza echándole una mirada terrible y moviendo los ojos de derecha a izquierda junto con la cabeza, y la mirada fue tan terrible y aterradora, que el Rey con toda su Corte se cayeron al suelo sin dar señales de vida y permanecieron todos en este estado durante tres horas, salvo el indio el cual permaneció en pie con el Crucifijo en la mano anonadado.
Al fin el primero que tornó en si fue el Rey, y después poco a poco, todos los demás uno por uno, y como sorprendidos y atónitos, alzó la voz el Rey, y dijo al modo de San Pablo: Grande, Grande es el Dios de los Cristianos, y así igualmente todos los que estaban a su alrededor, y de repente el Rey y todos ellos se tiraron al suelo adorando dicho Crucifijo, y en el patio de su Palacio hizo construir inmediatamente un oratorio de tipo capilla cuadrada toda de oro y adornada con gemas preciosas, donde plantó sobre un altar el mencionado Crucifijo donde él en persona con el príncipe su único hijo y heredero de su reino, junto con toda su Corte iban cada día a adorar a dicho Crucifijo, pero no una vez, sino varias.
Después de algunos días con un trato muy sincero y con curiosidad acompañada de esmero Santo con los mencionados indios, demandaba y preguntaba sobre los principios de la ley Cristiana, y prometiendo a los cristianos de enriquecerles en su reino, si ellos podían dar la orden de modo que pudiera hablar con las personas sabias sobre la ley Cristiana ; y así decidió el Rey con algunos de sus cortesanos y su único hijo ir con los indios a encontrar el Padre de la Compañía y particularmente al mencionado P. Andrea Lopez, y cuando llegaron fue tanto su esmero que después de sentirse satisfecho de la doctrina cristiana y de lo que predicaba el Padre Andrea Lopez, rezó con tal constancia, que el mencionado Padre quiso bautizarlo junto a su hijo y sus principales Caballeros, y así el mencionado Padre los bautizó a todos, y estando emocionado por la devoción, al Rey le dio una fiebre tal que le provocó la muerte, y antes recibió todos los Sacramentos con gran fe, y gran devoción, en modo que contagio a su hijo y las otro seis caballeros que mantuvieron la ley de los Cristianos pero no sólo para introducirla en su Reino, sino que le rogaron al P. Andrea que fuera con ellos a implantar la fe, prometiéndole edificar un bellísimo Colegio y particularmente una Iglesia que tendría los muros de oro macizo, de modo que con estas palabras, pudiera comprenderse la gran devoción el esmero que el buen Rey tenía sobre su reino.
Habiendo convenido nuestro General, determinaron mandar en misión al Reino de Paytiti al mencionado P. Andrea con algunos otros, los cuales tenían orden de partir inmediatamente después de Pascua. Pedían la bendición sobre esta misión. El mencionado P. Andrea Lopez había descubierto en la dicha India de Perú algunos indios salvajes, es decir en la fe, que todavía no habían sido bautizados y no habían recibido la ley Cristiana, el mencionado P. Andrea les empezó a enseñar la ley Cristiana y así descubrió el Dios que ellos adoraban, que era una piedra vulgar del tamaño de un melón, de peso de sesenta y sobre la misma quemaban incienso para sacrificar a su Dios, que era la misma piedra; el P. Andrea les preguntó cuánto tiempo hacía que tenían al Dios de la piedra y contestaron que hacía poco más o menos un año.
El Padre Andrea les preguntó que otro Dios tenían antes, y le contestaron que el motivo por el que habían tomado por Dios a la piedra era por los milagros que la piedra hacia al sanar aquellas enfermedades que eran incurables, porque Dios le había dado a la piedra virtudes contra algunas enfermedades por milagro. Así, cada vez que sacrificaban a la piedra por Dios le quitaban un trozo para dárselo a los enfermos incurables y con ella sanaban.
Por la misericordia de Dios fueron persuadidos que todo esto era un engaño del Diablo y que era mejor adorar aquel Dios, del cual la piedra recibía la virtud, y fueron persuadidos tan bien que el Padre los bautizó. Y hoy son buenos cristianos; y el P. Andrea ha sacado la piedra que adoraban por Dios y se la llevado al Papa, lo cual, su Santidad ha agradecido que Dios haya hecho convertirse a aquellos dejando la piedra y dicha piedra ha sido valorada en cuatro mil escudos.

Analicé minuciosamente este antiguo documento y llegué a la conclusión de que es original, aunque algunos detalles fueron ampliados por el autor para resaltar más la conversión efectuada en el último territorio sin conquistar por los Europeos.
Es cierto que el Padre Andrea López (nacido en Villagarcía, en Castilla, en 1544), entró a hacer parte de la Compañía de Jesús en 1565.
De la lectura del documento se deduce que la Iglesia de Roma sabía la ubicación de Paititi en el siglo XVII. Según el manuscrito, es posible que el Padre Andrea López haya proporcionado a sus superiores los correspondientes datos geográficos, después de recibir la orden de evangelizar a todo el reino.
Sin embargo, nadie encontró nunca la orden de evangelización y el mismo Mario Polia sostuvo, en un artículo suyo publicado en la revista italiana Archeo, que quizá la Compañía de Jesús no reveló jamás la exacta localización de Paititi para no desencadenar una carrera en busca del oro, la cual habría perjudicado gravemente la seguridad de los indígenas.
Según varios investigadores, el Paititi que se describe en el manuscrito del Padre Andrea López podría ser el territorio reconocido como el Paititi amazónico, situado tal vez en la frontera entre los actuales Bolivia y Brasil, y los indígenas que lo habitaban pudieron haber sido los Mojos. También el dato exagerado sobre la extensión de este dominio (mil leguas españolas, iguales a 5000 kilómetros), podría indicar los enormes territorios amazónicos. 
No obstante, esta versión, no concuerda en pleno con dos puntos del manuscrito: los diez días de distancia de Perú, puesto que para llegar hasta el pueblo de los Mojos se necesitaban probablemente varios meses de camino (pero podrían haber sido diez días de navegación por los ríos), y la arquitectura cuadrada y de oro macizo que se describe, ya que recuerda más a pueblos de origen andino o post-incaico que a pueblos amazónicos como los Arawak-Mojos.
¿Dónde estuvo situada Paititi? Esta pregunta, por tanto, sigue vigente. Escribo estuvo porque, en mi opinión, pudo haber sido saqueada por mercenarios mucho antes de que la noticia del milagro y de la conversión llegara a Roma, en los primeros años del siglo XVII.
Carlos Neuenschwander Landa y Gregory Deyermenjian, los más notables entre todos aquellos que buscaron el Paititi, se enfocaron más que todo en la zona del Alto Madre de Dios, que correspondería más o menos a la frase “situado a diez días de camino de Cusco en dirección del sol naciente”. Me refiero a la zona intangible del Parque Nacional del Manu, al área del Río Nistron, del Río Palotoa y del Río Negro, a la región llamada Callanga y a la meseta de Pantiacolla, hasta las fuentes del Río Timpia.
En mi reciente viaje a las pirámides de Pantiacolla pude comprobar en persona cuán extremadamente difícil es explorar de forma exhaustiva aquella área, no sólo por los inminentes ataques de los temibles Kuga-Pacoris, sino sobre todo por el clima, que es tan húmedo y tórrido en la selva, y tan frío en el altiplano; además de las dificultades intrínsecas de la selva peruana. 
Con seguridad, habrá otras expediciones en el futuro, pero lo importante es, en mi opinión, el acercamiento que hay que tener hacia Paititi, que debe consistir en el máximo respeto a las poblaciones nativas (a veces no contactadas, como los Kuga-Pacoris) y, todavía más importante, en la serenidad interior con la cual afrontar un viaje tan complicado. Quien piense en ir a hallar oro, con el fin de enriquecerse y volverse famoso rápidamente, está en el camino equivocado.
Por el contrario, quien parta motivado por una verdadera curiosidad desinteresada, amor por la investigación histórica y pasión por los secretos escondidos de las culturas antiguas, será recompensado y podrá revelar un misterio que, por ahora, se mantiene irresoluto.

YURI LEVERATTO
Copyright 2010

Se puede reproducir este artículo indicando claramente el nombre del autor y la fuente www.yurileveratto.com

miércoles, 29 de enero de 2014

La Saga Anrrom: El Plan Cósmico según Misión Rahma

Por Xentor Xentinel



En 1974 se inició en Perú un proceso colectivo de Comunicación y Contacto con «Inteligencias Superiores», conocido hoy como «Misión Rahma».

Las siguientes piezas de información sobre la Historia Cósmica y Terrestre, han sido transmitidas en diversos textos por Misioneros Rahma como Tell-Elam (Sixto Paz de Perú), Nordac (Ricardo González de Perú), Hell-Aham (Cristian Sánchez de Argentina), Talmir (Mauricio García de Chile) y Camilo Valdivieso (Chile), entre 1997 y 2007. Y compiladas y reunidas aquí por Xentor Xentinel a fines del 2007. 



Hay múltiples Universos, pero esencialmente podemos sintetizarlos en tres Universos, uno contenido dentro del otro: el Universo Inicial o Primordial, que es el Interno, es el llamado Universo Espiritual, Esencial u Original. Éste ha generado al Universo Mental, también llamado Eterno o Intermedio. Y éste a su vez ha creado el Universo Material, Físico o Externo. Cada uno actúa a través del otro.

El Universo Material abarca las primeras 7 Dimensiones, habitadas por los Seres Ascendentes en Evolución. El Universo Mental abarca las Dimensiones 8 a 10, habitadas por Seres Ultraterrestres conocidos como los Helel o Resplandecientes. Y el Universo Espiritual abarca las Dimensiones 11 y 12, donde descansa el Todopoderoso Dios Uno.

Los Helel se agrupan en 9 Órdenes, conocidas en la Angelología como los Ángeles, Arcángeles, Principados, Potestades, Virtudes, Dominaciones, Tronos, Querubines y Serafines. Éstos últimos, los de mayor Jerarquía, son Hijos del Dios Uno.

Los Helel son los verdaderos Creadores del Universo Material, no siendo éste el primero, y probablemente, tampoco el último. Ha habido muchos y muy distintos Principios, pues el Creador Principal se experimenta a sí mismo a través de sus criaturas.

El Universo Material fue creado por el Universo Mental, porque el Mental se experimenta a sí mismo a través del Material, buscando con ello la Fuente de Todo. Porque es a través de la acción material dirigida con Conciencia, que lo mental puede llegar a vivenciar la Esencia Espiritual.

En esta última Creación, las primeras Civilizaciones que fueron surgiendo, lo hicieron dirigidas por los Helel, quienes marcaron una pauta del desarrollo, procurando la consecución de un ideal mental que ellos mismos se habían propuesto.


LOS CRISTALES DE LA CREACIÓN

Con el desarrollo de Naves Espaciales, la exploración del Universo y sus misterios fue una constante. De esta forma llegó el descubrimiento que cambió vertiginosamente el desarrollo tecnológico de las primeras Civilizaciones: sus Exploradores hallaron una forma extraña de cristales, verdes y brillantes, muy cerca del centro de las grandes formaciones nebulosas y próximas al peligroso núcleo de algunas Galaxias —en donde muchas veces perecieron al ser absorbidos por Agujeros Negros supermasivos—.

Entonces sus científicos tomaron muestras y las estudiaron intensamente, concluyendo de que se trataba de un desconocido fenómeno de «transmigración» y condensación de la Luz Mental al haberse creado el Universo Material.

Estos cristales eran diferentes a los conocidos en sus mundos de origen. El reciente hallazgo de aquellos impresionantes objetos verdes brillantes ponía todo en jaque: tenían un origen sobrenatural que les permitía acumular mayor cantidad de energía que los cristales convencionales.

Ello, como es de imaginarse, supuso un gran salto tecnológico para aquellas Civilizaciones que, con el transcurso del tiempo, fueron aplicando el empleo de esos objetos para la industria, la Navegación Espacial, y más tarde para la guerra. Les llamaron «Ergomenón». Y de acuerdo a su geometría y programación podían ser aplicados a distintas tareas. Pero aún no habían visto todo.


EL CRISTAL MAESTRO

Un grupo de científicos decidió estudiar el centro de la Gran Nebulosa de Orión. No era la primera vez que lo hacían, pero un accidente afortunado les llevó a dar con el mayor de los descubrimientos.

La importante Nave, en la cual se desplazaban a través del torrente de Radiación Ultravioleta de la Gran Nebulosa —y resistiendo las duras condiciones allí reinantes— golpeó de pronto un objeto que inicialmente pensaron se trataba de masa en formación. A través de sus pantallas vieron el cuerpo de roca, ya fragmentado, y distinguieron en su interior descubierto un brillo esmeralda que ya conocían.

Inmediatamente introdujeron el objeto en la Nave y, al limpiarlo de su efectivo «camuflaje», se encontraron con un bellísimo cristal octaédrico, que de inmediato se encendió y les mostró cual Oráculo el futuro de su Civilización, una Gran Guerra que vendría, y la aparición de una Nueva Raza que daría esperanza a todo el Universo.

Esto llegó a ser conocido como la Profecía de Anrrom, palabra que significa «Día de la Gran Luz».

Los científicos que hallaron el Gran Cristal, sorprendidos, comprendieron que aquel cuerpo había sido uno de los primeros en «pasar» al Universo Material cuando el Plano entero fue creado. Representaba el camino por el cual la Luz Mental se hizo sólida: una suerte de Alquimia Cósmica, y por ende el secreto de cómo se habían «construido» los Planetas y Estrellas, los Portales y las Galaxias. Aquel cristal maravilloso encerraba la Fórmula de la Creación.

¿Era un ser vivo aquel cristal? ¿Qué fuente mantenía el orden de su perfecta estructura geométrica? ¿Cómo podía «ver» el futuro?

Sea cual fuese la respuesta, los Exploradores Extraterrestres no podían abandonarlo a su suerte en el Espacio. Sabían que no tenían más remedio que llevarlo con ellos. Finalmente lo tomaron como una misión, y se transformaron en sus primeros Custodios.

Esta fue una razón de peso por la cual distintas Civilizaciones se empezaron a interesar en la Nebulosa de Orión...


LA GUERRA ANTIGUA

Entonces un grupo de grandes Seres Insectoides, fue a Orión para tomar muestras de la Nebulosa (incluyendo Ergomenones), como parte de un estudio tanto científico —para mejorar su raza— como espiritual, pues deseaban comprender el misterio de la Creación de las Esencias.

La Nebulosa de Orión tiene una contraparte espiritual, conocida como RAH, «El Dador de Vida». Precisamente, RAH es el «Estanque Cósmico», el Espíritu o «Alma Mater», de donde «destilan» las Esencias o Almas de los Seres Inteligentes de la Constelación de Orión.

(Aunque Nordac se refiere a RAH como «El Dador de Vida», tal vez sea más correcto decir «La Dadora de Vida», ya que es concebida como una Madre Cósmica).

El grupo Insectoide procedía del Planeta Acudrux, del Sistema Antares de Escorpio.

Esta visita no fue bien recibida, por cuanto el celo de los Orionitas frente a la «Santidad» de RAH o «El Dador de Vida» era extremo. Y la tensión no pudo ser manejada, teniendo en cuenta que los visitantes de Antares, estaban haciendo sus estudios, sin haber comunicado de ello al Consejo de Orión.

A consecuencia de este episodio, estalló una verdadera Guerra que comprometió a otras Civilizaciones Extraterrestres. Una Guerra en la que mundos enteros fueron exterminados.

Fueron empleadas armas terribles y mortíferas, y los líderes de ambas partes —Orión y Escorpio— concentraron su avance tecnológico en la creación de nuevas armas y hasta Ejércitos de Clones.

En Orión se creó genéticamente una raza, al servicio de esta Guerra. Aunque de cuerpo frágil y pequeña estatura, aquellos hombrecillos grises serían dotados de una gran capacidad de aprendizaje, constituyéndose en poderosos científicos y operadores de tecnología. Eran los principales aliados de los Orionitas.

Pero no fue suficiente.

Los Antarianos habían desarrollado armas letales que estaban inclinando la balanza a su favor. Sin embargo, para los Orionitas la Guerra continuaría, aún a costa de su propia desaparición, que no parecía tener tanta importancia como los mundos inocentes que se vieron afectados directa o indirectamente por esta espantosa Guerra Cósmica, conocida en los Grupos Rahma como «La Guerra Antigua».

Conmovido por el peligroso desarrollo de esta Guerra, el Comandante Supremo de las Fuerzas de Orión, Satanel o Satanael —un Hombre-Serpiente del Sistema Rigel de Orión—, llevó a cabo una intensa campaña por conseguir una tregua en medio del enfrentamiento cósmico, lo cual logró, entrevistándose inclusive con el mismísimo Consejo de Antares. Fue el inicio de la Paz.


LOS 33 EMISARIOS DE LA PAZ

En la Gran Guerra habían estado involucradas las 14 Civilizaciones de Orión por un lado, y la de Antares y sus Aliados por el otro. Y fruto de la paz y el intercambio mutuo en armonía, se creó el «Consejo de los 33», con un representante por cada Civilización. Satanel, por sus denodados esfuerzos en pos de la paz, fue elegido por unanimidad para ser el representante de la Liga de Orión...

El lugar elegido para cobijar esta iniciativa cósmica sería Ahelón, el Tercer Planeta del Sistema Mintaka de Orión, que se convirtió en la sede de tres importantes Consejos: el de los 14 de Orión, el de los 24 Mayores de la Galaxia, y el recién establecido Consejo de los 33, la base de operaciones de los «Emisarios de la Paz Galáctica».

(Nordac afirma haber sido proyectado en Esencia o Espíritu hasta Ahelón desde la Gran Pirámide de Gizeh, ya que esta Pirámide representaría al Sistema Mintaka donde se encontraría el Planeta Ahelón. Sin embargo, el investigador Robert Bauval, descubridor de la extraña relación entre las Pirámides de Gizeh y las Estrellas del llamado Cinturón de Orión, afirma que la Gran Pirámide representaría a la Estrella Alnitak y no a Mintaka. ¿Se ha equivocado Nordac en este punto? ¿Fue entonces proyectado al Sistema Alnitak, y es allí donde se encuentra el Planeta Ahelón?).

Por su parte, los pequeños hombres grises controlados por Satanel, fueron desplazados al Sistema Zeta Retículi de la Osa Mayor. Y el Ejército de Orión fue reconvertido en una Orden de «Guardianes y Vigilantes de la Paz Galáctica».

Entonces, los primeros Exploradores, los que habían encontrado el Gran Cristal, se exiliaron y dejaron éste a custodia de un grupo de 9 Guardianes y Vigilantes, comprometido en secreto con la Profecía de Anrrom. Su función era cuidar, venerar y respetar el Ergomenón Maestro.

También se construyó una Gran Nave, blanca como la nieve, y con forma de Pirámide o campana. Sería conocida como la «Nave Campana» —en lo que podríamos comprender en nuestro idioma— con su significado de llamado al Despertar, a la paz que ahora volvía al Espacio y que sentaba las bases de un Nuevo Orden.

Esta Gran Nave llevaría a los 33 a visitar diferentes mundos para sembrar aquel llamado a formar parte de Confederación Galáctica. Llegaron a hacer esto en 9 ocasiones, antes de la Rebelión de Satanel...


EL CONCILIO HELEL

La Humanidad de la Tierra tiene un Nivel de Evolución Colectiva 3.3 (Cuerpo 3D y Conciencia 3D), aunque hay individuos aislados de Nivel 3.4, 3.5 y hasta 3.6. Los Orionitas y otras Civilizaciones, en cambio, habían alcanzado rápidamente estos Niveles de un modo colectivo. Pero luego no se pudo avanzar más, produciéndose un estancamiento general.

Esto era algo terrible, por cuanto el Universo Material es dinámico, y un estancamiento significa una grave crisis, una verdadera contradicción. Esto llevó a que se produjera una especie de Concilio Cósmico entre los Helel Serafines, para deliberar sobre las causas y consecuencias de dicho estancamiento.

En el Proceso Evolutivo, se había logrado conectar el Universo Material con el Mental a través de la Mente. Pero no se había llegado a conectar el Material con el Espiritual a través de la Esencia. Por ello, las Civilizaciones Avanzadas, habían llegado a ser mentalmente espirituales, pero no espiritualmente espirituales.

Durante el Concilio, uno de los Helel Serafines aportó que, según su apreciación, el error cometido se debía al hecho de haber permitido que se accediese demasiado fácilmente al Conocimiento, restando méritos al esfuerzo de hallarlo. Por lo mismo recomendaba que se invirtiera la figura, y se hiciese lo necesario para dificultar las cosas, introduciendo en el Universo Material, Seres Mentales que colaboraran en el ocultamiento de información y dificultaran al máximo el acceso a ésta.

Éstas Entidades actuarían como disociadoras, separando lo que estaba unido, y creando la ilusión de la imposibilidad e inaccesibilidad hacia lo Superior y Trascendente. Éstas Entidades se convertirían en los llamados Demonios, a los que con el tiempo, se les irían sumando en la Tierra diversos tipos de Espíritus, incluyendo los de los muertos terrestres atrapados en el Bajo Astral.

El problema que se planteaba era que la Entidad que sugería la modificación de las Reglas del Juego, consideraba que debía seguirse trabajando con las Civilizaciones más avanzadas, que dependían directamente de ellos. Estos Discípulos de aquellos Apoderados Cósmicos, merecían según su parecer, la prioridad en el Proyecto de Avance Evolutivo, porque además, según él, les restaba muy poco para alcanzar el Nivel 3.7.

Pero si bien es cierto que los demás Helel Serafines valoraron su aporte, no estaban de acuerdo con que se variasen las condiciones y la relación con las Civilizaciones más adelantadas, lo cual podría ser percibido o interpretado como una traición por parte de los Helel. Y que más bien, de buscarse y experimentar alternativas nuevas, debía trabajarse con Civilizaciones que recién se hubiesen iniciado o que todavía no habían surgido, y fueran a tener un destino incierto. Por ejemplo, Planetas adecuados para un desarrollo superior, pero que fueran a tener una desaparición súbita.


EL PROYECTO UR

Por ello, otro Helel Serafín planteó la posibilidad de crear una alternativa mediante un experimento especial en Planetas Clase «UR», es decir, Planetas Azules cuya vibración los convierte en Planetas predestinados para un desarrollo espiritual superior, siempre y cuando logren superar sus agudas crisis de inestabilidad.

Estos mundos están sujetos a una vida efímera, debido a que fácilmente entran en convulsión o atraen otros cuerpos del Espacio que colisionan con ellos, destruyéndolos. Pero a la vez, esta inestabilidad permite una gran biodiversidad. Por ello, suelen ser seleccionados como laboratorios de experimentación natural de nuevas formas y alternativas de Vida y Evolución.

Se escogieron dos Planetas por Galaxia de un total de 4 Galaxias de nuestro Grupo Local. Eran 8 mundos, todos con las mismas oportunidades, y siempre, a partir de pertenecer a la Clase «UR». Pero Planetas donde el proceso de vida hubiese cesado violentamente, y pudiesen hacerse las modificaciones del caso.

(Según información recogida por la canalizadora norteamericana Bárbara Marciniak, serían 12 Planetas).

El Proyecto consistía en tratar de crear las condiciones como para que más adelante surgieran en ellos, Civilizaciones con un potencial psíquico y espiritual capaces de ubicar y abrir por sí mismos Portales Dimensionales, para reconectar en su momento los Universos entre sí a través de las Dimensiones y Planos de Conciencia. Para lograr lo que otros no habían conseguido, pero en un Tiempo Sin Tiempo.

De este modo, tenemos a una Evolución como expectante de otra Evolución paralela, creada al lado.

Al ser un hecho la Navegación Espacio-Temporal, se pueden crear Tiempos Alternativos, donde se puedan barajar posibilidades nuevas y convenientes. Es posible saltar dentro de un Tiempo que tiene forma espiral, y viajar así al pasado de mundos que se destruyeron en su proceso de formación, y que si se llegase a evitar dicha destrucción, dependiendo del momento en que se hiciese la modificación, no se estaría alterando inconvenientemente, sino que, en gran medida, se estarían creando nuevas oportunidades con consecuencias muy positivas, que podrían beneficiar a muchos.

Si se llegase a cumplir con el programa previsto para cada uno de esos mundos, no se estaría afectando negativamente el Orden Universal, por cuanto originalmente no hubiese sido. Y si por cualquier motivo se interrumpía el proceso en el camino, tampoco afectaría, porque de todas formas no iba a ser. Se tomarían todas las precauciones para que las intervenciones crearan posibles alternativas positivas y ninguna negativa.

Una de las 4 Galaxias seleccionadas sería la Vía Láctea, y uno de los 2 Planetas escogidos dentro de esta, llegaría a ser la Tierra...

Pero esta modificación no le agradó a aquel autor de la propuesta original y del diagnóstico sobre el Estancamiento Evolutivo, aquel que conocemos legendariamente como Luzbel...

A Luzbel le disgustó la posibilidad de que Civilizaciones nuevas y «advenedizas», que no habían recibido la instrucción directa de ellos como fuente, pudiesen alcanzar rápidamente Niveles Evolutivos muy altos y hasta lograran encumbrarse por encima de las otras Civilizaciones más antiguas. Y así manifestó entonces su descontento, saboteando de diversas formas el Plan Cósmico que surgió de aquel Concilio.

Además, el otro Helel Serafín señaló un «error» en una de las Civilizaciones más poderosas del Espacio, y que sintetizaba la crisis que se estaba viviendo: Orión. Su tendencia guerrera y colonizadora se estaba convirtiendo en un grave problema en el Universo Material.

Para encontrar la llave que permita comprender desde otra perspectiva esta situación y solucionarla, se decidió que la siembra de Patrones de Vida en los Planetas UR provenga de la Fuente Madre que originó la vida de esas Civilizaciones. En el caso de la Tierra, se sembraría una Molécula de Vida procedente de la Nebulosa de Orión.

Se haría así bajo un propósito: si los habitantes de estos Planetas lograban volver al Real Tiempo del Universo, a través de una actitud más armónica y responsable, sobre la base del Amor como herramienta de Ascenso Evolutivo, demostrarían a estas Civilizaciones que sí es posible corregir estas tendencias, siguiendo una perspectiva espiritual, más amplia y completa.

El otro Helel Serafín es aquel que conocemos legendariamente como Micael, Enmanuel o el Cristo Cósmico...


LOS OPERADORES DEL TIEMPO

En el caso de la Tierra, no sólo se sabía que el Planeta iba a alcanzar un cierto desarrollo que luego quedaría trunco, sino que en el Real Tiempo del Universo, el fatal desenlace ya había ocurrido.

El proceso había quedado interrumpido cuando el Planeta sufrió los efectos de un Gran Cataclismo Cósmico, dejándolo como un náufrago en los estertores de la muerte.

Por ello, al intervenir los Enviados, se procuró modificar las cosas como para que el Planeta sobreviviera en una primera etapa a su inestabilidad y a la Dinámica Universal bastante agresiva.

Así, una vez que surgiera vida consciente con capacidad de transformación, ésta debía luchar por su propia supervivencia tanto material como espiritual, pero siempre bajo una supervisión exterior, pendiente de los avances que se fueran alcanzando.

Quienes observaban y dirigían el Proyecto de Vida en la Tierra, decidieron enviar a un grupo de «Operadores del Tiempo», que viajarían a través de Pliegues Cósmicos o Puertas Estelares al pasado, en un espacio contenido dentro del Gran Espacio, siguiendo una ruta basada en la figura de la Espiral o «Rueda del Tiempo».

De esta forma, crearon una suerte de «desfase temporal» en nuestro Planeta, dándole así una vida paralela en un Tiempo Alternativo, que nos acompañará hasta que volvamos a reconectarnos con el Real Tiempo del Universo.

Como el Proyecto Tierra requería de ciertas condiciones para el Plan Cósmico entre ellas, la aparición del ser humano, los «Operadores del Tiempo» establecieron esta «paradoja» para poder crear aquellas Civilizaciones con condiciones específicas que permitan una evolución acelerada, como es el caso de la raza humana.

Esta Paradoja Espacio-Temporal habría dado como consecuencia una aceleración del tiempo en algunos sectores del Universo donde sería posible que estas razas evolucionen a una velocidad mayor que la normal.


LOS PADRES ANTIGUOS

De este modo, fueron comisionados por el Consejo de la Confederación de Mundos, para viajar a través de los Pliegues Cósmicos o Pasos Interdimensionales, un grupo de los llamados Elohim —Ingenieros Genéticos, también conocidos como «Jardineros Cósmicos» o «Sembradores de Vida»—.

Eran seres procedentes de la Constelación del Cisne, que llegaron a nuestro mundo cuando estaban en pleno proceso de formación sus Océanos, hace 3.000 millones de años de los nuestros.

Las Naves de estos Sembradores de Vida, aterrizaron por primera vez en lo que ahora corresponde al Lago Vostok del actual Continente Antártico, el cual se encontraba entonces en el Ecuador Terrestre.

Ellos aceleraron el proceso, sembrando esporas con la intención de cambiar la acidez de los mares y convertirlos en alcalinos, y así modificar las condiciones químicas del Planeta para depositar una Molécula de Vida Auto-Replicante, que derivaría más tarde en el desarrollo de formas de vida complejas. La Molécula «Madre», venía de la Nebulosa de Orión.

Posteriormente, los también llamados «Padres Antiguos» constituyeron Bases Submarinas en los fondos oceánicos, para supervisar el proceso planetario. Las tripulaciones, claro está, iban y venían por el Espacio-Tiempo, estando así sujetas a un tiempo diferente del que se vivía en la Tierra.


LA MÁQUINA DE KAYONA

Pero la Dinámica Cósmica no pudo ser completamente revertida, a pesar de las variaciones que supusieron la intervención. Y hace unos 1.200 millones de años, la Tierra atrajo sobre sí el impacto de una Lluvia Meteórica, que acabó con la mayor parte de la vida.

Faltaba algún mecanismo que ajustara la Tierra en su propia dinámica de tiempo y supervivencia. Así que, una segunda y definitiva fase de ajuste del Tiempo Alternativo fue llevada a cabo por seres provenientes del Sistema Maya de las Pléyades: Ingenieros Genéticos y Arquitectos de Planetas, quienes instalaron una especie de «máquina», que se encuentra hoy en el Lago Vostok.

La llamada «Máquina de Kayona», es como el «Estabilizador de Voltaje» por describirla de alguna manera, del Planeta y su Tiempo Artificial. En ella está todo el conocimiento de cómo estos seres dominan el concepto de Tiempo. Aquella tecnología, ante nuestros ojos mágica, habría sido instalada en nuestro mundo en un nuevo viaje al pasado, por cuanto tenía que hallarse en funcionamiento antes de la Lluvia Meteórica.

Gracias a esto, los Elohim de la Constelación del Cisne pudieron continuar con su trabajo de «Jardineros Cósmicos» y «Sembradores de Vida», hasta el momento de su relevo.


LOS ELOHIM DE ORIÓN Y LAS PLÉYADES

Hace 260 millones de años, una Nave procedente del Sistema Rigel de Orión, aterrizó en lo que hoy es el Cañón de Talampaya (La Rioja, Argentina). De ella primero descendió un Cosmonauta y luego lo hicieron dos más. Todos estaban vestidos con escafandras debido al clima imperante que en ese tiempo todavía resultaba inestable.

Tomaron distintas muestras del suelo, e hicieron ensayos con todo tipo de vida del lugar, para comprobar su avance y desarrollo en ese punto del Planeta.

Entonces, el paisaje era bastante peculiar: era como una selva frondosa, pero el tamaño de los árboles era realmente impresionante, superando en mucho a los más altos árboles de nuestros días. El cielo era también distinto, pues tenía una intensa coloración rojiza, destacando en él varias Lunas. Algunas parecían de enorme tamaño, debido a su cercanía a la Tierra.

Los nativos, mucho después, a través de Grandes Iniciados, pudieron ver en los archivos de la historia este momento y lo dejaron grabado en la piedra como símbolo del principio de todo en Talampaya. El Petroglifo de los Astronautas que aún se conserva allí recuerda que «Del cosmos bajaron a la Tierra los padres y luego regresaron al su hogar más allá de las estrellas».

Los llegados eran Elohims y Guardianes y Vigilantes elegidos por ser los más aptos para las condiciones del Planeta, ya que su mismo componente genético de Orión, también estaba en las esporas sembradas por los Padres Antiguos.

Este grupo originario de Orión, primero ubicó el sitio y después instaló una Base-Laboratorio permanente. Luego en diferentes tiempos llegarían más contingentes.

Los Elohim de Orión produjeron más de un toque genético, ayudando al desarrollo de los reptiles. Buscaban así generar un tipo especial de éstos con el fin de lograr un ser inteligente con las características propias de Orión, pero a su vez con algunos componentes de este Planeta, del producto de la Evolución Natural.

(Según fuentes científicas, hace 250 millones de años, «apareció» —justamente en Talampaya— , el Lagosuchus Talampayensis, una de las primeras especies de dinosaurios).

Por millones de años y en diferentes épocas, los Orionitas continuaron manteniendo allí la Base-Laboratorio, pero llegó un momento en que hubo diferentes opiniones acerca de cómo seguir trabajando para lograr un ser inteligente originario.

Fue cuando la Confederación decidió agregar al Plan un nuevo enfoque, que llevó a enviar a un nuevo grupo de 7 Elohim.

Entonces, una gigantesca Nave-Laboratorio de 50 Kms de diámetro —que funcionaba, además, como invernadero—, aterrizó en Talampaya. Su forma era cilíndrica pero abultada en el medio, y más angosta en sus extremos, que eran redondeados y luminosos. Su procedencia era pleyadiana.

Éstos nuevos Elohim comenzaron a realizar otras combinaciones genéticas —ayudando al desarrollo de los mamíferos—, alejándose con ello del proyecto original de los Orionitas.

Esta variante del experimento trajo aparejado desavenencias y tensiones crecientes entre los seres de Orión y Las Pléyades. Tantas, que en un momento dado, los Elohim Pleyadianos abandonaron la Base, y con sus experimentos a bordo de la Gran Nave-Laboratorio en la que llegaron, se marcharon lejos de los Orionitas para continuar su proyecto.


LOS GUARDIANES HIPERBÓREOS

Por entonces, y para salvaguardar el proceso terrestre, hace 245 millones de años fue enviado a la Tierra un contingente de Guardianes y Vigilantes, procedentes principalmente del Planeta Apu, del Sistema Alfa Centauro. Con esto se inicia lo que conocemos como la Era Secundaria.

Debido a la inestabilidad del Planeta, los Guardianes y Vigilantes se ubicaron en el llamado Continente Hiperbóreo, llamando Thule a su capital. Groenlandia, Islandia, las islas de Spitzberg y el Norte de Europa serían los vestigios geológicos de la fabulosa Hiperbórea, que disfrutaba de un clima tropical, con una vegetación extraordinaria.

Los llamados Guardianes Hiperbóreos eran gigantes en comparación con el terrestre actual, pues medían más de 3 mts de altura. Su constitución física y energética les permitía soportar las intensas radiaciones que emitía la actividad volcánica.

Pese a todo, las tensiones y desavenencias entre los Elohim continuaron, hasta que el proceso volvió a quedar interrumpido hace 65 millones de años, cuando la Tierra atrajo sobre sí el impacto de una de las Lunas —de unos 10 Kms de diámetro—, sumergiendo al Planeta en terribles terremotos, inundaciones, nubes de polvo y gases... El colapso planetario fue tal, que acabó con la mayor parte de la megaflora y la megafauna.

Los Guardianes Hiperbóreos, sabiendo del desenlace fatal que se acercaba, empezaron a organizar la evacuación, poco antes de que esto pasara. Pero todo se aceleró, lo cual llevó a abrir una Puerta Dimensional de emergencia en el extremo norte del mundo, por la que lograron fugarse los remanentes que no pudieron huir de otra manera.

Hoy en día, la Puerta abierta en el Espacio y el Tiempo continúa actuando para quienes se acercan a ella, como una ventana a otra época, y permite vislumbrar cómo era el Planeta hace tantos millones de años.


DESCARTE PREMATURO

Entonces, nuestro mundo quedó allí, sólo y abandonado a su suerte. Un mundo envuelto en las tinieblas de sus propias convulsiones, en medio de las cuales se retorcía como un indefenso animalito desamparado, condenado a muerte por la naturaleza.

Como habían sido 8 los Planetas programados para el Proyecto, el descartar uno no resultaba significativo, por lo que se continuó trabajando con los otros 7. Pero más adelante se repitieron problemas similares con otros 3 más, llegando al punto en que a pesar de los cuidados dispensados se destruyeron estos totalmente, sin dejar en la actualidad restos visibles de ellos. Esto obligó a un trabajo más concienzudo con los 4 sobrevivientes.

Cuando los otros 3 Planetas se destruyeron, y se pensó en lo peligroso que era la rápida reducción de posibilidades, el Helel Enmanuel hizo recapacitar sobre el caso de la Tierra, donde la destrucción se había atenuado, y por lo tanto existía la conveniencia de darle una segunda oportunidad.

El Planeta no sólo continuaba en su lugar, sino que por sí mismo se estaba recuperando de la gran destrucción, ingresando prometedoramente en una nueva etapa que nosotros conocemos como la Era Terciaria, con vida adaptada por la propia naturaleza a las condiciones imperantes.

Los Helel Serafines se dieron cuenta de que se habían apresurado en descartar a un participante, por lo que de inmediato se dispuso que los Elohims viniesen y procurasen acelerar el proceso, recuperando el tiempo transcurrido y nivelando los avances para equipararlo al de los otros.


LA HUMANIDAD LEMURIANA

Entonces, los Genetistas Pleyadianos se establecieron con su gran Nave-Laboratorio en Lemuria —un continente hoy desaparecido ubicado en el Océano Índico—, trayendo consigo diferentes especies de insectos y plantas de otros Planetas para instalar y ampliar la gran gama que existía en este mundo.

También traían consigo plantas con propiedades alucinógenas, que usaban para anular el proceso de envejecimiento acelerado que la Atmósfera de nuestro Planeta les hacía sufrir.

A partir de primates relativamente evolucionados, con una dosis de genes pleyadianos, y mediante el uso de la alta ingeniería genética de estos últimos, fue creada la primera raza humana, cuyo fin sería alcanzar un alto desarrollo evolutivo, como estaba contemplado en el Plan Cósmico.

Aunque hay quienes creen haber recibido información de que esto habría ocurrido hace un millón de años, otros hablan de 60 millones de años. E incluso, la información recibida por Talmir, sugiere que esto ocurrió, no durante la Era Terciaria, sino a finales de la Secundaria: hace 65 millones de años, o más.

(Según fuentes científicas, a finales de la Era Secundaria, ya existía el Purgatorius Ceratops, los más antiguos primates conocidos – llamados así por ser contemporáneos del triceratops).

Así, fruto del experimento, los Elohim consiguieron una variedad de andróginos y hermafroditas; es decir, seres que poseían ambos sexos. Sin embargo, esta nueva raza no estaba correctamente adaptada para soportar las condiciones de la Tierra en ese momento.

La inestabilidad del planeta, manifestada en continuas y violentas erupciones volcánicas, sumadas a la irrespirable atmósfera sulfurosa y aguas ácidas, impidieron que estos frágiles seres —carentes, además, del muy necesario sentido de supervivencia, debido a la apacible vida que llevaban dentro de la Nave Laboratorio— pudieran prosperar al ser llevados a la superficie.

Por esta razón debieron ser reacondicionados, separando los sexos mediante alta cirugía, y modificando nuevamente su genética para tornarlos más resistentes.


LA TRAICIÓN DE GADREEL

Una vez creada la base de la primera Humanidad Terrestre, los 7 Ingenieros Genéticos se reunieron con los grupos de Lemurianos en la Nave Laboratorio —no olvidemos que el gigantesco vehículo extraterrestre funcionaba como invernadero—, y les dijeron:

—De toda planta, de todo fruto o semilla podréis comer sin que ello os contamine, pero por ningún motivo probaréis de las plantas que se encuentran en el Área Reservada, porque aquellas especies de vegetales son Plantas Alucinógenas. Y éstas podrían provocar a ustedes visiones y percepciones para las que no están preparados aún, e impedirían que en un futuro cercano, desarrollaran las facultades que les corresponden para dominar y controlar aquello que va más allá de vuestros sentidos físicos. Además, consumir estas plantas traería consigo el deterioro de sus neuronas, iniciando un proceso irreversible de muerte y destrucción celular, que ni aún nosotros podríamos detener. Sus Auras serían igualmente afectadas al quedar rasgadas, y estarían a merced de Entidades que siempre están al acecho...

Los primeros Lemurianos aceptaron muy disciplinadamente la recomendación de no acercarse a estas plantas dañinas. Pero uno de los Ingenieros Genéticos, un médico extraterrestre llamado Gadriel o Gadreel, se había unido en secreto a Luzbel, y siéndole fiel a sus intereses, buscó la forma de boicotear el programa, induciendo a los primeros seres humanos a usar estas plantas prohibidas.

Se reunió aparte con nuestros antepasados y les dijo:

—Probad de aquellas plantas, de las que se os recomendó guardar reserva. No hagáis caso a mis compañeros que son temerosos de que rápidamente podáis conseguir poder y conocimiento. Además, ¿Cómo avanzaría la Ciencia sin la Experimentación?

Los avaló a escondidas, auspiciando la primera experiencia de consumo de drogas por parte de la Humanidad.

Los primeros Lemurianos la pasaron muy mal: se les bajó la presión, sintieron frío, y cuando los demás Ingenieros se dieron cuenta del problema, pensaron que definitivamente los humanos eran seres impredecibles, que la curiosidad de ellos era muy peligrosa y que inclusive podía poner en peligro la seguridad de ellos mismos.

Así, deciden abortar por segunda vez el Proyecto Tierra y se marcharon en su gigantesca Nave.


LA CREACIÓN DE LOS SUNKIES

Tiempo después, cuando el resto de los Ingenieros Genéticos se entera de lo que había hecho, Gadreel es abandonado en nuestro mundo, en una especie de prisión subterránea en Talampaya, de la cual no saldría hasta que sus compañeros volviesen por él, al ver que comprendió su error. Y así fue.

Durante este período, Gadreel, con la intención de enmendar su equivocación, crea una raza de criaturas humanoides, los Sunkies, como iniciativa paralela a la humana, siendo ellos los principales moradores del Mundo Subterráneo.

Los Sunkies, son seres pequeños de aspecto humanoide, de apenas un metro de estatura. No poseen cabello, y sus grandes ojos negros, oblicuos, resaltan en un rostro redondeado que no muestra nariz, orejas, ni labios, sino una suerte de orificios en su lugar. El color de su piel luce como un gris-terra cotta.

Estos seres de su creación, seguirían cumpliendo con inducir al ser humano al consumo de toda clase de plantas prohibidas de consumo directo, como supuesta y a la vez engañosa vía de protección, a toda clase de acechanzas, y para facilitar su contacto con estos seres y lograr de ellos sus favores, los cuales serían siempre cobrados a muy alto precio: el pago finalmente sería la dependencia, el bloqueo natural de las facultades y la gradual autodestrucción del propio ser humano.

Pero no todas estas entidades tienen una tendencia hacia el mal. Siendo nuestro mundo parte de un Universo donde prima la Dualidad, existe la tendencia hacia ambas direcciones de la Polaridad en todos los seres. Por ello hay seres también benéficos refugiados en el Mundo Intraterrestre.


DESORIENTACIÓN DIMENSIONAL

Una vez que se consideró que el Proyecto Tierra había fracasado, el Planeta fue abandonado a su suerte, siendo el primero de los 8 Planetas seleccionados, que fue descartado del Plan Cósmico.

Al poco tiempo del abandono y del olvido al que fue sumido el Planeta, llegaron Naves a nuestro hábitat, declarándolo «Tierra de Nadie», lo cual les permitiría extraer una variedad de metales, entre ellos Oro.

Pero el Oro de la Tierra no era de la calidad y refinamiento que se necesitaba para crear 12 Discos a manera de espejos metálicos, de un Oro casi traslúcido, que conectados entre sí, a través de un treceavo más grande, y que los ensambla a todos, debían ser ubicados en puntos estratégicos, para que pudieran plasmar un rumbo de conexión con la Puerta Cósmica de regreso al Real Tiempo del Universo, así como facilitar una energía portadora capaz de abrir puertas entre las Dimensiones.

Para la confección de dichos Discos se requirió de la combinación de 7 metales, en un proceso alquímico. Pero no era suficiente la mera aleación de los metales, se requería que en su fabricación interviniera la combinación de voces y sonidos, mentes y corazones del Planeta y de éste Tiempo Alternativo.

Al ingresar al Tiempo Alternativo de la Tierra, los Interventores iban dejando atrás una Puerta que rápidamente abrió otras, convirtiéndose en 7 en el Cosmos, y no menos de 12 en la Tierra, confundiéndolos en el proceso de retorno y arriesgándolos a perderse en el caso de escoger el portal equivocado. Porque sólo una es la correcta para volver a su tiempo y momento.

Los 24 Ancianos de la Galaxia y los 9 de Andrómeda, que son el Gobierno de nuestra Galaxia y del conjunto o Grupo Local, sabían lo que significaba enviar a los experimentadores a ésta otra realidad, y a propósito lo previeron para que quienes llegaran a los Planetas de Intervención no pudieran echarse atrás, impidiéndoseles volver de inmediato sin completar antes su tarea, obligándoles así a que tuvieran el debido interés de que el Proyecto alcanzara el éxito.

Por ello los Sembradores, los Guardianes y Vigilantes, y los Instructores, seres de Nivel 4.4, pagaron el precio del ingreso, con un trauma de olvido parcial, que llamaríamos DESORIENTACIÓN.

Los Mayores y Mentores que son de un Nivel 6.6, no tienen corporeidad física, y se proyectan al Tiempo Alternativo, pero no están en él.

Las 7 Puertas son como los 7 Sellos, para ubicar a la Puerta correcta había que usar a la Humanidad o dejarse guiar por ella de regreso a casa, acompañando su despertar. Pero esto vendrían a entenderlo mucho tiempo después los Interventores.

Originalmente no se usó a los seres humanos de la Tierra para el trabajo de las minas, pero posteriormente algunos grupos humanos primitivos fueron empleados, o más bien diríamos: esclavizados para esas funciones, sin ningún remordimiento.

(Esto se asemeja a los relatos sumerios sobre la esclavización de los primeros humanos, por parte de los Anunnaki de Nibiru hace 300.000 años, para la búsqueda de Oro. Sin embargo, cabe la posibilidad de que la utilización de homínidos para la extracción de Oro u otros minerales, haya ocurrido más de una vez, y por parte de más de una Raza Extraterrestre, en la Historia de la Tierra).


EVOLUCIÓN LEMURIANA

Posteriormente a todo esto, la Humanidad —en contacto con los Sunkies y con los Elementales—, avanzó de una manera desordenada, conectando fácilmente con distintas esferas y planos. Y llegó el momento en que la Raza Lemuriana empezó a refinarse y destacar.

(Normalmente los Misioneros Rahma consideran que esto ocurrió hace 80.000 años, pero según la versión de Talmir, aún nos encontraríamos a finales de la Era Secundaria).

En aquel entonces los humanos se conocían a si mismos, y se entendían entre ellos telepáticamente. También se comunicaban usando el Lenguaje de las Aves, e imitando sus cantos y sonidos a manera de silbidos. Todo esto, puso en alerta a quienes dirigían el Plan Cósmico.

Se había logrado el avance de la Humanidad, al margen de la observación, supervisión, control y guía de los interventores, y todo ello era inaceptable. El Proyecto había sido dispuesto para que fuese una enseñanza y significara un aprendizaje para los Extraterrestres, y no podía o debía resultar exitoso sin la presencia, seguimiento y observación cercana de los Interventores.

Además, porque se corría el riesgo que sólo la Humanidad de la Tierra diera el salto y se quedaran los Extraterrestres atrapados en aquella otra realidad. En tal sentido hubieran pasado los terrestres, pero no ellos. Por tanto se decidió bloquear la posibilidad de lograr un éxito inmediato, haciéndole olvidar al Ser Humano el conocimiento y recuerdo de sus facultades, produciendo en él un terrible adormecimiento y retroceso.

El siguiente paso fue retomar la Tierra como parte activa del Proyecto, porque de los otros 7 Planetas escogidos, 3 se habían destruido totalmente, y 4 se habían estancado por el exceso de cuidados y dependencias. El único Planeta en el cual los experimentadores habían perdido el control sobre el experimento, y las posibilidades estaban dadas para lograr un buen resultado, era la Tierra.


CIVILIZACIÓN LEMURIANA

Entonces, bajo la tutela permanente de los Pleyadianos —quienes aún debían usar escafandras, según el relato de Talmir—, los Lemurianos comenzaron a organizarse en pequeñas comunidades, como aldeas familiares.

Allí recibían instrucción directa de sus tutores: al principio conocimientos de agricultura, así como también a domesticar ciertos seres que había por aquel entonces: los dinosaurios... y éstos de todo tipo y tamaño.

Por ejemplo, una especie de triceratops —más grande que el común, con la piel de un color algo rosada y con manchas—, era usada como animal de carga.

Con el tiempo aprenderían también ciencias como Matemáticas, Astronomía y Astrología, las que les permitieran tener un gran avance y desarrollo en poco tiempo.

(El Dr. Javier Cabrera Darquea, estudioso de las misteriosas Piedras de Ica en el Perú, defendió hasta su muerte la existencia de una Humanidad y Civilización anteriores a las nuestras, que habrían existido hace 75 millones de años).

Las comunidades iban creciendo en número y tamaño, no sólo a lo ancho, sino también hacia lo profundo de la Tierra, como una forma de defensa ante aquellos animales indomables y a los desastres naturales. Construyendo túneles y galerías subterráneas, encontraron otras que ya existían y que se encontraban habitadas por los Sunkies, creando una estrecha y fraterna relación entre ellos.

Por esto, los Pleyadianos comenzaron a darles más independencia, dejándolos solos y visitándolos cada breves períodos, que luego se espaciaban cada vez más.

Su tecnología alcanzó un nivel tal, que eran capaces de crear Portales Dimensionales. También habían logrado un importante desarrollo y manejo de sus capacidades psíquicas.

Ya para ese entonces, los Pleyadianos se habían retirado de la Tierra, dejando que sus pupilos continuaran desarrollándose solos, o casi solos...


LA CAMPAÑA DE LUZBEL

Pero llegó el momento en que la Sede del Consejo de los 14 de Orión recibió la visita de un extraño. Un ser altísimo, espigado, vestido con un traje rojo que parecía estar hecho de un grueso plástico. Llevaba una suerte de capa y un sombrero alargado sobre la cabeza, similar a la Corona Atef de los Faraones de Egipto.

Aquel visitante que irrumpía sin previo aviso en el Consejo de Orión, disfrazaba hábilmente su secreto origen. Se trataba de Luzbel, que había logrado materializarse en Orión —algo que no es difícil para un «Padre Creador»— para influir directamente en el Consejo, y llevar nuevamente a los Orionitas a una Guerra. Una Guerra que buscaba destruir a «Los Hijos Prohibidos de Orión»: la Humanidad de la Tierra.

El punto de conexión con la llegada de Luzbel a Orión fue una gigantesca Puerta Estelar, emanada desde la Estrella Mintaka: una grieta de luz que comunica los Universos, un fenómeno que sólo se da en el núcleo de algunas Galaxias y Estrellas.

(Muchas fuentes indican que en Orión se encuentra uno de los 13 Portales Mayores de la Galaxia. Pero, como hemos visto, es posible que el Portal de Orión se trate, en realidad, de la Estrella Alnitak, y Nordac se haya equivocado al identificarla con Mintaka).

El Consejo de Orión supo mantenerse ajeno a las oscuras intenciones del visitante. Esto llevó a que Luzbel buscara continuamente apoyo en las diferentes Constelaciones, tratando siempre de convencer de que todo lo implantado por las Confederaciones era un engaño para que en el futuro todas las Civilizaciones Cósmicas terminaran siendo esclavizadas por seres primitivos. Estas ideas iban ganando terreno y simpatizantes.


LA CONVERSIÓN DE SATANEL

El individuo que más podía verse influenciado por Luzbel era sin duda su discípulo más directo, Satanel, que ahora se hallaba embarcado en una empresa diferente: difundir el Llamado de Paz en el Universo.

Nordac dice haber tenido una visión de Satanel en esta etapa de la Saga del Plan Cósmico. Pero lo describe como un humano: alto y esbelto, de tez blanca, largos cabellos negros, y ojos claros, profundos y penetrantes. ¿Por qué, si se supone que Satanel era un Hombre-Serpiente?

Es posible que Satanel hubiese cambiado temporalmente su cuerpo reptiliano por uno humano, en una de aquellas Expediciones de los Emisarios de la Paz. Acaso como una señal de Buena Voluntad, para presentarse ante una Civilización que seguramente también era humana.

No obstante a ello, aquel importante miembro del Consejo de los 33, caería en las tinieblas para transformarse en el principal seguidor de la causa de Luzbel.

«RAH» fue nuevamente el punto importante de la discusión entre la corporización de Luzbel y Satanel, demostrándose que la lección pasada —el origen de la Guerra Antigua—, en realidad, no había terminado de ser aprendida.

Los ojos de Satanel se tornaron oscuros como el espacio. Luzbel había logrado llenar su corazón de odio hacia los humanos de la Tierra, pues estos eran «Hijos Prohibidos» de «RAH».

Sin embargo, el ser «hijos» de Orión no era lo más terrible, sino el estar dotados de algo que los mismos Orionitas no poseían: el Libre Albedrío.

Luzbel, hábilmente, logró convencer a Satanel que la Humanidad de la Tierra debía ser destruida. Y por si fuera poco, llegó hasta afirmarle que constituíamos un peligro para los mismísimos Orionitas, por cuanto en un futuro, tarde o temprano, les destruiríamos al convertirnos en una Civilización más poderosa.

Todo esto era un golpe muy estudiado, pues, si el Resplandeciente lograba polarizar a Satanel, sabía que el antiguo General de Vigilantes y ahora Maestro representante de todo Orión, contaría con miríadas de seguidores. Y así fue.

De esta manera, poco a poco comenzaron a tensionarse las relaciones entre la Confederación y los Orionitas, ya que se habían convertido en los principales detractores de las decisiones de los Mayores, y todo esto amparado por la influencia directa de un Resplandeciente.


LA REBELIÓN DE SATANEL

En primera instancia, el propio Satanel intentó convencer al mismísimo Consejo de los 14 para enviar una Avanzada de Aniquilamiento a la Tierra. Y al igual que Luzbel, no tuvo éxito.

Los Sabios Maestros comprendían que la propia existencia de la Humanidad era parte del Plan Cósmico, una estrategia que buscaba que nuevas formas de vida, pero con los mismos inconvenientes que ellos —como la tendencia guerrera y colonizadora— pudiese encontrar el Eslabón Perdido que permitiría restituir el orden quebrantado y por consecuencia alcanzar Grados Superiores de Evolución.

Empero, Satanel no comprendía. Estaba lleno de odio. Había sido polarizado. Entonces, poseído de ira, e impotente de convencer al Consejo de destruir la Tierra, levantó su larga y extraña arma. Y de este aparato disparó espantosas energías —como si fuese un fuego eléctrico— hacia los miembros del Consejo. Les destruyó a todos.

Fue entonces como de una oposición teórica y manifestada en opiniones divergentes, se pasó a una acción radical violenta. Era el inicio de la Rebelión de Satanel, a la que se plegaron Planetas de Orión y de otras Civilizaciones, como la de Zeta Retículi.

(De acuerdo al Contactado colombiano Solraser, fueron 36 las Civilizaciones que se enfrentaron a la Confederación: Civilizaciones de Orión como las de Alnilam, Bellatrix, Betelgeus y Rigel, secundadas por otras como las de Barnard, Draco, Eridane, Lira, Marcab, Zeta Retículi, Zeta Tucane, y Zeta Zilón).

Y los ecos de aquella disidencia, que llegó a tener alcances de una verdadera Guerra de las Galaxias, aún resuenan en el Cosmos.

Urlasa —uno de los 24 Mayores de la Galaxia—, planteó la necesidad de terminar pronto con este conflicto bélico que ya estaba poniendo en crisis al Universo, llegando al punto de confundir a otras Confederaciones en lo que correspondía a su propio actuar.

El planteamiento fue aceptado, y se decidió por una ofensiva total que tomó por sorpresa a las legiones de Satanel y Luzbel, reduciéndolas y dominándolas por completo.


LA BATALLA FINAL EN TALAMPAYA

En la Tierra, la Base Científica de Orión en Talampaya, que también era una Base Militar, pasó a formar parte de las Fuerzas de Satanel. Dentro de ella no existía un total consenso de ello, y hubo quienes desde el principio tomaron una posición ambigua. Principalmente entre los jefes no había una completa convicción a la Rebelión, pero muchos de ellos fueron sometidos por la influencia satánica.

Fue cuando la Confederación de Mundos envió a un contingente de Naves a retomar la Base y fueron atacados. Entonces se produjeron grandes batallas, muchas armas fueron usadas, y finalmente una gran explosión destruyó todas las instalaciones de superficie. Pero no así lo que preventivamente se había reubicado tiempo antes en el interior del gran Monte Negro de Talampaya, protegido por un Escudo de Energía.

Fueron muchos los muertos, tantos que cayeron 24.000 en el perímetro cercano a la Base, y dentro de ella, finalmente se desató una rebelión a los mandos que respondían a Satanel. Hubo una gran lucha cuerpo a cuerpo que posibilitó finalmente que la Confederación retomara el control.

En aquel lugar quedó un gran Valle de los Caídos, donde aún hoy se encuentran los 24.000 seres muertos en la Gran Batalla Final. Como así también los 12 Jerarcas Orionitas retenidos dentro de Cristales.

Además quedaron los equipos del Laboratorio y sus resultados, todo bajo la custodia de la Gran Hermandad Blanca, que fundaría allí mismo la Ciudad de Ankar, que significa «Luz de los Tiempos».

(Tradicionalmente, los Misioneros Rahma han situado estos hechos hace unos 25.000 años, aunque Talmir los sitúa a finales de la Era Secundaria).


LA SENTENCIA DE LOS MAYORES

El aplastamiento de la Rebelión provocó jolgorio en la mayor parte del Cosmos, no obstante faltaba lo más importante: decidir qué se hacía con los insurrectos. Voces iban y venían, cada cual proponiendo hacer justicia a su manera, e incluso se inventaban los castigos más crueles. Pero los únicos que podían establecer una decisión correcta eran los Mayores.

Otro de los Mayores, de nombre Archer, expresó que la mejor forma de que los disidentes aprendieran era enviarlos a uno de los Planetas que estuvieran dentro de los proyectos que ellos mismos negaron, y así aportaran a su desarrollo.

Entonces, los Rebeldes fueron apresados astralmente en Ergomenones especialmente programados para «atar» sus Esencias a la Tierra: unos con forma de Pirámide de base cuadrada (colectivos), y otros con forma de Octaedro (individuales); éstos últimos de menor número en nuestro Planeta, debido al fuerte poder que emanan.

Esos Cristales de Retención fueron instalados por los Vigilantes en cavernas. De esta forma, se evitaba que Satanel y sus seguidores encarnasen en los cuerpos adultos que tenían ocultos en Orión —y que la Confederación Galáctica buscaba infructuosamente para «confiscarlos»—. La medida era lógica. De lo contrario, desde allí se habría iniciado una nueva Guerra Cósmica...

Para todos los presentes fue una buena idea, sabia y conciliadora, pero para los que no pertenecían a las Altas Jerarquías de la Evolución, la decisión era absurda y contraria a los ideales de preservación de mundos como el nuestro.

Aunque la Guerra, en verdad, no terminó.

La raza de pequeños hombres grises, creada durante la Guerra Antigua, fue controlada por Satanel. Estos seres se convertirían más tarde en la posibilidad de escape para los Orionitas atrapados en la Tierra.


EL «BRAZO DERECHO» DE SATANEL

Además, hubo una mujer, Vigilante de Orión y «brazo derecho» de Satanel en la Rebelión, que logró escapar de la Guerra al mando de un importante colectivo de seres de aspecto reptiloide.

La Confederación, les había perdido el rastro.

Ellos viajaron a Antares para pedir una suerte de asilo. Fueron recibidos, y hasta intentaron convencer a los poderosos Jerarcas Antarianos de plegarse a una nueva Guerra. Y aunque sus antiguos enemigos no aceptaron participar directamente, sí convinieron en otorgar tecnología bélica que pudiese convertir a esta Vigilante y su pequeño Ejército de Reptilianos en una avanzada invencible.

Con esto, los Antarianos estaban violando el Tratado de Paz Galáctica que, a consecuencia de la Guerra Antigua, señalaba que no debían producirse máquinas destinadas a planes bélicos o de agresión.

Pero la suerte de aquel grupo orionita en Antares no fue tan abundante. Sus cuerpos adicionales —o réplicas físicas— fueron finalmente hallados por la Confederación en Orión, y por tanto controlados.

Así, este pequeño ejército fiel a Satanel tenía tan sólo un cuerpo físico —el que llevan «puesto»— para llevar a cabo sus planes, y congelaron sus únicos cuerpos disponibles en Antares, para ser despertados en el momento indicado en que se llevaría a cabo la «Guerra de las Guerras».

Este punto en contra frente a las Fuerzas de la Confederación, había sido superado por la posesión de poderosísimas armas. Entre ellas, una terrible y prohibida. Se trataban de Cañones de Antimateria, que habían sido adaptados por los Antarianos para no sólo destruir el cuerpo físico, sino también la «Memoria Virtual», que involucra todo lo aprendido a lo largo de vidas sucesivas.

Las criaturas alcanzadas por estas terribles armas, a consecuencia, «olvidarían» todo y empezarían de cero. Un arma, desde luego, muy conveniente para ser utilizada no sólo contra los Vigilantes de la Confederación, sino contra la misma Humanidad de la Tierra...


ÉXODO A LAS LUNAS DE JÚPITER

La Rebelión de Satanel, afectó muchísimo la vida y organización espacial en Orión, que sumada a la fuerte crisis que significó la destrucción física del Consejo de los 14, creó un ambiente de incertidumbre e inseguridad, a pesar que la Confederación Galáctica tenía ya el control.

Finalmente, un importante sector de los Orionitas —que no participaron de la Guerra Cósmica que desencadenaría Satanel— sumados al Consejo Galáctico, abandonaron Ahelón y otros mundos de Orión en un viaje espacial que los llevaría a las Lunas Mayores de Júpiter (Ío, Europa, Ganímedes y Calixto), en nuestro Sistema Solar, a las que bautizaron con los siguientes nombres:

  • ANETA (Ío): Base Militar de la Confederación.
  • ANATIA (Europa): «Mundo de Cultivos y Creaciones Bellas».
  • MORLEN (Ganímedes): «Mundo de Perfección».
  • CALONIA (Calixto): «Mundo de Capacitación».
  • En Morlen, se establecería la nueva Sede del Consejo. Renunciaron a su pasado guerrero, y dejaron atrás los abusos tecnológicos de la Clonación. Volvieron a los orígenes, hasta el punto de procrear nuevamente niños.


    DEPORTACIÓN DE LOS REBELDES

    Los Rebeldes fueron deportados a nuestro Planeta en cerca de 30 Naves oscuras, con forma circular, pero con la parte superior puntiaguda. El primer grupo aterrizó junto a lo que hoy es el Volcán Rano Raraku, de Rapa Nui. Y ahí mismo, dentro del volcán, fue instalado el primer Cristal de Retención.

    (Ronald Hubbard, fundador de la Cienciología, hablaba de una deportación masiva de seres extraterrestres realizada por la Confederación Galáctica a fines de la Era Secundaria, hace 70 millones de años. Según su versión, millones de seres fueron arrojados a los volcanes de Hawai, y otras partes del mundo, quedando desde entonces sus Esencias atrapadas en la Tierra).

    Pero un fenómeno que se registró en este primer grupo, alertó a la Confederación. Se trataba de un envejecimiento prematuro, fruto de poseer cuerpos clonados y estar bajo una influencia energética extraña para ellos: nuestro Planeta.

    Finalmente, Satanel y Luzbel fueron dejados en el Asia Central. Lo que no sabían aún es que ese era un punto en donde había enterrados dos Cristales de Retención, por lo que era más fácil aún el control de estos legionarios interestelares.

    Cuando empezaron a envejecer rápidamente los primeros en venir, muchos de estos Orionitas intentaron hallar en los Laboratorios que pudieron construir, una alternativa o «antídoto» para prolongarse. Mas la mayoría de estas iniciativas fueron suprimidas por los Vigilantes de las Pléyades, que seguían pacientemente las indicaciones de la Confederación Galáctica.

    Sin embargo, una vez más no fue suficiente. Los Orionitas Deportados, totalmente ajenos a la Misión de Ayuda para la cual fueron enviados en primera instancia a la Tierra, seguían generando peligrosas tensiones en los diferentes puntos donde se establecieron.


    REPTILIANOS TERRESTRES

    Según Talmir, cuando los Rebeldes vieron que nuestro Planeta estaba habitado también por dinosaurios —que de alguna manera eran como sus parientes primitivos—, hallaron en ellos una forma ideal para acabar con la floreciente Civilización Humana.

    Para esto debieron intervenir genéticamente a los reptiles gigantes —del tipo de los carnívoros—, reduciendo considerablemente su tamaño y dotándolos de un alto nivel intelectual, convirtiéndolos rápidamente en sus «discípulos», los cuales eran aleccionados con el fin de aniquilar a los humanos y ser ellos los nuevos Modelos de Evolución Alternativa del Cosmos.

    Fue de esta forma como surgió un verdadero ejército de Reptiles Inteligentes... hasta que se desató una grotesca guerra, la cual no resultó en lo que los Reptilianos de Orión habían esperado. Por el contrario, la batalla fue una carnicería de reptiles, debido a la superioridad tecnológica desarrollada por los humanos.


    EXTERMINIO DE LOS DEPORTADOS

    Los Vigilantes recibieron tarde la orden de destruir las pocas Colonias que habían logrado establecerse y operar en el Planeta. No intervinieron en un principio, porque dentro de los propios Orionitas que participaron en la Rebelión, y que ahora se hallaban deportados con Satanel en la Tierra, había un grupo que no deseaba participar de la nueva revuelta; al contrario, deseaba ayudar sinceramente a la Humanidad, con la cual se sentía identificado por proceder todos de la misma Fuente de Vida.

    Esta tensión fue tan intensa que se estaba convirtiendo en una disputa interna entre los Deportados.

    Entonces, los Vigilantes de las Pléyades recibieron la orden de destruirlos a todos. El foco de tensión era tal, que no se podía esperar más... Los lugares donde se intervino bélicamente las pequeñas instalaciones y Laboratorios Subterráneos, incluían enclaves como Paititi, Monte Shasta, Sakkara, el Monte Sinaí, y Talampaya.

    A los Rebeldes Deportados a la Tierra, y que deseaban ayudar a la Humanidad —pero que fueron alcanzados por esta intervención bélica de los Vigilantes Pleyadianos— se les dio la oportunidad de encarnar en el futuro como seres humanos, y así participar en las diferentes Misiones de Ayuda que procurarían la concreción del Plan Cósmico. Pero siempre, luego de cumplir con cada existencia en la Tierra, sus Esencias volverían a Orión.

    Este misterio, desde luego, no tiene explicación alguna en nuestro Plano Físico, sino en una determinación de los Guardianes del Destino, Seres Ultraterrestres que desde el Universo Mental, siguen los pormenores del Plan Cósmico.

    No obstante a ello, y viéndose atrapados en el Plano Astral o Cuarta Dimensión de la Tierra, los disidentes declararon una Guerra Psíquica a la Humanidad. Y se constituyeron en un Gobierno Interno Negativo Planetario, que procura manipular a aquellas personas débiles de voluntad y de carácter, encendiendo sus carismas, para ejercer a través de ellas, una fascinación sobre el resto de la Humanidad que conduzca a la colectividad hacia la Autodestrucción.


    RUMBO AL DESASTRE

    Mientras tanto, en un gesto de nobleza, los humanos habían perdonado a los Reptilianos Terrestres sobrevivientes, permitiéndoles vivir entre ellos, siempre y cuando cooperaran con el progreso de la Civilización, que para ese entonces estaba conformada por grandes Ciudades-Estado, las que eran gobernadas por un Consejo Regente.

    Empero, los sobrevivientes no sólo no cooperaron, sino que empezaron a librar otra batalla, pero esta vez utilizando un arma distinta: su alto Poder Psíquico, en combinación con el de los Deportados en el Astral. Fue una guerra lenta pero segura, sembrando discordia al interior de la sociedad, creando un clima de gran negatividad y tensión, que buscaba desintegrar desde dentro la Civilización que ingenuamente los cobijaba.

    El clima de negatividad llegó a tal, que incluso las buenas relaciones que mantenían los humanos con los Sunkies se tornaron hostiles. Éstos últimos fueron dominados y utilizados por los de superficie, cuyos afanes y ansias de poder provocaban serios estragos, desestabilizando las Energías Planetarias.

    Todo esto, finalmente desembocó en la Gran Catástrofe: hace 65 millones de años, la Luna que se encontraba más próxima a la Tierra, se precipitó violentamente sobre ésta, destruyendo por completo no sólo las ciudades, sino prácticamente toda la vida de superficie. La modificación de la órbita y el eje del Planeta, y el serio daño a la Atmósfera, acarreó el congelamiento casi total del mismo.

    No obstante, según Talmir, muchos humanos que no se habían corrompido, lograron escapar de la hecatombe refugiándose en las entrañas de la Tierra, mediante la apertura de aquel gran Portal Dimensional, en lo que actualmente es el Polo Norte.

    Pero éstos no cerraron completamente el umbral, sino que quedó abierto en parte para regresar cuando las condiciones fueran apropiadas. Sin embargo, más tarde éste sería utilizado por todo tipo de seres provenientes de las más diversas Civilizaciones y con los más variados fines.


    RESURGIMIENTO DE LA VIDA

    Continuando con el relato de Talmir, luego del desastre y después de mucho tiempo —en que se sucedieron repetidos congelamientos y des-congelamientos del Planeta, Lluvias Meteóricas y Cataclismos varios—, reapareció nuevamente la vida en la superficie.

    (Por lo que sabemos por fuentes científicas, la última Lluvia Meteórica que azotó la Tierra, ocurrió hace 27 millones de años).

    Pero los habitantes retornados tenían ahora un aspecto renovado: su piel era oscura (como cobriza) y su aspecto como una mezcla entre la raza negra y la roja, de elevada estatura, espigados, con miembros largos y delgados. Incluso su cráneo tenía una forma alargada y pronunciada hacia atrás.

    Con el tiempo, la zona donde se había asentado la Cultura Lemuriana (sur oriente de África y Madagascar, Océano Indico) se tornó inestable por una cadena de movimientos sísmicos. Ello les empujó a explorar el mundo.


    ANATEYLÁN

    El panorama que ofrecía entonces la Antártica era distinto. Un clima templado, con un paisaje de ensueño esgrimiendo importantes cadenas montañosas; numerosos ríos serpenteando en su extensa geografía, regando inmensos valles y planicies hasta llegar al Océano circundante.

    Allí se fundó una ciudad que reuniría a todas las Colonias Lemures. Le llamaron Anateylán, un nombre propio de su cultura y que significa: «Todos somos uno».

    Los Lemurianos la fundaron originalmente allí, en las cercanías de un gran lago, donde acorde a sus leyendas, se había originado la vida. Y no se equivocaban. Era el lugar donde se había sembrado la Molécula de Vida Auto-Replicante, y donde se había instalado la Máquina de Kayona, millones de años atrás.

    (Nordac afirma que los Lemurianos llamaron Kayona a su ciudad, lo que probablemente es una confusión. Talmir en cambio, indica que el nombre de la ciudad era Anateylán, lo que parece más acertado).

    Anateylán era una ciudad majestuosa, una mezcla de tecnología avanzada con construcciones de orden piramidal que parecían haber sido levantadas en un material similar al mármol. Se apreciaban varios jardines y caídas de agua, en medio de una gran paz.

    Una vía muy ancha, conducía a una Pirámide mayor, rodeada de varias cúpulas en el centro de la ciudad. Era el «Templo del Principio», un Monumento erigido al Origen de la Vida en la Tierra.

    Esta ciudad, con el tiempo, sería frecuentada por visitantes estelares que servían a la Confederación de Mundos de la Galaxia. Pronto, Anateylán se convertiría en un enclave que agrupaba a diferentes culturas de la Tierra y a colonos de otros mundos, en una época en que la Tierra recibía frecuentes visitas extraterrestres. Llegó a convertirse en una zona protegida por la propia Confederación.


    LA CIVILIZACIÓN ANTÁRTICA

    Así, la Civilización Antártica se estableció rápidamente, formando ciudades muy avanzadas y sofisticadas: sus construcciones eran redondeadas, algunas muy altas, y todas ellas dentro de una gigantesca cúpula a modo de escudo protector.

    Sus habitantes eran también muy avanzados: podían moverse a voluntad entre las Dimensiones, pues eran conscientes de sus vehículos sutiles.

    En ese momento, en que habían alcanzado un alto desarrollo evolutivo y científico, desde Anateylán, se enviaron avanzadas que empezaron a establecerse en otros puntos del Planeta. Algunos de estos bien conocidos hoy en día, como Rapa Nui, que por aquellos tiempos no era una isla, sino una gigantesca montaña cónica, en cuya cima a modo de sombrero —utilizada a modo de altar ceremonial— ya habían Moais...

    Otros de los lugares de «avanzada» de esta Civilización, y que actualmente guardan vestigios arqueológicos, eran el Desierto de Atacama y El Enladrillado, en el Norte y Sur de Chile, respectivamente. Otros puntos estaban en la actual Polinesia y Australia, como también Asia y sur de África. Incluso, algunos habían emigrado fuera del Planeta, pero dentro del Sistema Solar.

    Todavía no nos imaginamos los alcances de esta Civilización, anterior a la Atlántida y superior a ésta en muchos aspectos, como uno en particular y muy especial: ni más ni menos que la encarnación del Espíritu Crístico. Éste se manifestó por primera vez en el Planeta, en medio de una fulgurante luz que descendió del cielo, llenándolo todo...

    (Según Javier Cabrera, las Piedras de Ica hablan de un Cristo que existió en una época en que los caballos tenían 3 dedos en cada pata. Según fuentes científicas, el Mesohippus —antecesor del caballo, y con tres dedos en cada pata—, vivió durante el Oligoceno, época que se extiende entre los 33 y 23 millones de años, aproximadamente).

    No obstante, la Civilización Antártica perecería en un Cataclismo posterior, que para Nordac es el mismo que destruyó la Atlántida. A pesar de que la Confederación sugería una evacuación, los colonos humanos de Anateylán, se mantuvieron firmes en permanecer en la ciudad hasta el final de la misma, tanto por los secretos que protegía y que no debían ser trasladados a otro lugar, como por su simbolismo de esperanza y unidad.

    Muchos se reunieron en los subterráneos que se hallan bajo el Templo del Principio, momentos previos a la catástrofe. Eligieron estar allí, bajo uno de los Templos más antiguos de la Tierra: un templo que era respetado por todos, incluyendo a los Visitantes Extraterrestres.

    Con la Catástrofe, nuestro mundo experimentó un violento e inesperado cambio de eje, que sepultó tierras otrora templadas bajo el manto de un hielo polar. Anateylán quedó ubicada más al sur, a cientos de metros bajo el paisaje blanco de la actual Antártica.


    EL ARRIBO DE LOS 32 MENSAJEROS

    Para contrarrestar el Gobierno Interno Negativo de Satanel, los 32 Mensajeros de la Paz restantes, llegaron a la Tierra para establecer un Gobierno Interno Positivo. Es decir, plasmar en nuestro Planeta un orden que ya existía en el Universo, y que se veía reflejado en la Confederación de Mundos de la Galaxia. Era el inicio de la Hermandad Blanca de la Tierra.

    La Gran Nave Campana, de aspecto triangular y de un color blanco tan puro como la nieve, se instaló en lo que hoy es el Desierto de Gobi, en Mongolia. La ubicación había sido estudiada previamente, pues en esa área del mundo, en el pasado, diversas expediciones extraterrestres se habían asentado construyendo inmensos túneles para la explotación mineral.

    Los 32 Enviados aprovecharon la existencia de esas galerías abandonadas para adaptarlas a su misión de preservar y proteger la Verdadera Historia de la Tierra, que fueron «leyendo» del Registro Akáshico o Memoria Matriz del Planeta, y archivándola en una impresionante colección de planchas metálicas de ingeniosas aleaciones, semejantes al legendario «Oricalco» Atlante.

    Este procedimiento era más que importante, ya que cada cierto tiempo, poderosas energías provenientes del Espacio afectan el Campo Magnético de la Tierra alterando la información contenida en su «Registro». En términos sencillos, los 32 Enviados procuraron una «copia de respaldo» de toda esa información para que ningún fenómeno externo la perdiese para siempre.

    También fue allí, en los «Salones de Amenti», donde se construyó el Gran Disco Solar Ilumana, un Plan Maestro que procuraba «unir» los otros 12 Discos creados para conectarse con el Universo y comprender su naturaleza. El Disco representa al Sol Central de la Galaxia.


    LA RED DEL TIEMPO

    Los 13 Discos de la llamada «Red del Tiempo», se encuentran actualmente distribuidos en Templos Subterráneos a lo largo de América y la Antártida. Sus nombres y ubicaciones son las siguientes:

    01) Emanashi (Monte Shasta, USA).
    02) Sipenbó (Valle de las 7 Luminarias, México).
    03) Aromane (Ciudad Blanca, Honduras).
    04) Xemancó (Sierra de Santa Marta, Colombia).
    05) Urinam (Monte Roraima, Venezuela).
    06) Jasintah (Cueva de Los Tayos, Ecuador).
    07) Ilumana (Ciudad de Paititi, Perú).
    08) Demayón (Lago Titicaca, Bolivia).
    09) Ramayah (Volcán Licancabur, Chile).
    10) Mitakunah (Cañón de Talampaya, Argentina).
    11) Omsarah (Sierra del Roncador, Brasil).
    12) Ulimen (Cerro Arequita, Uruguay).
    13) Íon (Lago Vostok, Antártida).

    «ALUMBRAMIENTO» DEL GRIAL

    Pero la misión de los 32 poseía un ingrediente secreto: habían traído con ellos el Gran Cristal que fue hallado en la Nebulosa de Orión. Lo depositaron en una galería subterránea especialmente acondicionada para su protección, bajo el suelo del silencioso Gobi.

    Y cuando el Gran Cristal fue colocado, se «activó», iluminándose con un brillo esmeralda que parecía provenir de otro plano más allá de la materia. Entonces se produjo el «alumbramiento» del Gran Cristal: un pequeño objeto, de similar naturaleza, se desprendió de su madre.

    Aquella nueva piedra cósmica, con forma de copa, lucía de primera impresión como un cuenco por su boca ancha. Sin embargo, al observarla de cerca, se apreciaba el aspecto pentagonal de su circunferencia.

    Era el nacimiento del Grial.

    Ese objeto, al igual que el Gran Cristal que lo engendró, era indestructible. Pero ambos eran intensamente custodiados para que no cayeran en manos equivocadas.


    LA FUNDACIÓN DE SHAMBHALA

    Los 32 Enviados sabían que sólo la Humanidad de este Planeta podría revelar el Misterio y Mensaje del Gran Cristal, por tanto cierta tranquilidad reposaba en sus mentes cuando se produjo el despertar y alumbramiento de su tesoro secreto. Fue así que decidieron mover la Gran Nave hacia el extremo oeste del desierto, donde dominan las altas y sagradas montañas del Altai. Desde allí vigilarían cada rincón del antiguo Gobi.

    Hallaron en el macizo del Belukha el lugar perfecto para ocultar su Nave bajo su corpulenta estructura. Luego aprovecharon la Tecnología de Navegación de su ingenio espacial para congelar sus cuerpos —como si fueran a emprender un largo viaje— quedando en estado de Animación Suspendida. Lo hacían así, pues al morir en la Tierra —donde seres de otros mundos experimentan un envejecimiento prematuro— sus almas deberían volver a sus Planetas de origen, y ellos aún no habían terminado su misión.

    De esta forma quedaron físicamente «dormidos» en sus Cápsulas de Hibernación, pero espiritualmente activos y vigilantes desde otro plano. Mientras la luz del Gran Cristal permaneciese encendida, cual rayo dador de vida desde su escondite secreto en el Gobi, ellos permanecerían aquí.

    Este proceso supuso un traspaso de postas: desde que llegó el Gran Cristal a la Tierra los hombres más elevados del mundo, muchos de ellos supervivientes de la catástrofe de la Atlántida, emprendieron viaje hacia el Gobi y el Altai, sintiendo fuertemente el llamado de los 32 y la energía de aquel objeto cósmico que ahora latía, cual Luz Maxin o antorcha eterna de cada Retiro Interior.

    Así, el remanente de antiguas culturas antediluvianas, todos ellos seres sabios que habían comprendido el error de sus semejantes cuando se generó el divorcio entre la Ciencia y la Espiritualidad —como ocurrió con la Atlántida— se constituyeron en los nuevos Guardianes Materiales del Gobi y las altas cadenas montañosas adyacentes.

    Era el inicio de Shambhala. La Ciudad Luz, la Semilla de la Paz.

    (Los Misioneros Rahma suelen situar la fundación de Shambhala tras el hundimiento de la Atlántida, ocurrido hace unos 12.500 años. Sin embargo, textos tibetanos afirman que Shambhala fue fundada hace más de 18 millones de años por un grupo de 7 seres venidos desde Venus. Tal vez la llegada de los 32 Mensajeros, corresponda en realidad a un capítulo posterior en la historia de Shambhala).


    EL CUMPLIMIENTO DEL PLAN

    El Gran Cristal se había enlazado mágicamente con la Red Nodal del Planeta, conectando incluso túneles y espacios subterráneos, inundando todo con su brillo verde brillante de creación.

    Durante varios miles de años, los habitantes de esta Humanidad Subterránea, vigilante y protectora de los Secretos del Gobi y las montañas, permaneció activa físicamente. Hoy en día, la mayoría de aquellos Maestros ha emigrado a otros planos, en donde continúan su magna labor.

    Esto está sucediendo porque se aguarda otro cambio de postas, tal como ocurriera con el deseo de los 32 Enviados de perpetuar la cadena, quedando por voluntad propia a vanguardia de que todo lo anunciado se cumpla.

    Los Mensajeros Extraterrestres conocían bien su Misión, pues en anteriores oportunidades, su Consejo había enviado diferentes Misiones a lejanos mundos para sembrar la Semilla de la Paz. La visita de estos seres a la Tierra suponía la Décima Cruzada. Y quizá la última y definitiva.

    De allí en adelante, el Grial estaría al cuidado de los Guardianes del Mundo Subterráneo, quienes en determinadas épocas, permitían que la piedra salga a la superficie a través de sus Emisarios y sea infiltrada en gravitantes momentos de nuestra historia. Aquella suerte de Esmeralda Espacial, en su estado natural, lucía similar a un cuenco, por ello no resultó difícil moldearla para darle una apariencia de copa humana y hacerla pasar desapercibida. Luego sería cubierta de metal, oro o piedra para ocultar su procedencia, poderes y misión.

    No hay que olvidar que la piedra era algo más que un elemento de poder. Se trataba de un poderoso Oráculo que sintetizaba el Misterio de la Creación, y que seguía almacenando gran cantidad de información donde estuviese. Por esta razón los Maestros la exponían en ciertos momentos claves a la superficie, sin perder de vista su cuidado y protección.

    De hecho aquel pequeño cristal ha vuelto una y otra vez a los diferentes Retiros Interiores de Asia y de todo el mundo, pero sin integrarse nuevamente al gran objeto viviente que lo desprendió. Ello ocurrirá cuando la magna obra de la Hermandad Blanca termine.

    Los 32 «Hijos de la Luz», como los describe Toth el Atlante en «Las Tablas Esmeralda», están aguardando ese momento, cuando llegue el Anrrom, el «Día de la Gran Luz», y el Universo sea redimido.


    FUENTES PRINCIPALES:

  • «El Libro de los Guardianes y Vigilantes de Mundos» (Sixto Paz).
  • «La Humanidad y los Interventores después del Edén» (artículo de Sixto Paz).
  • «El Plan Cósmico» (Grupo Onanel, Misión Rahma).
  • «Informe Talampaya» (Cristian Sánchez).
  • «Viajando por los Albores del Tiempo» (Mauricio García).
  • «La Revelación Atlante» (Camilo Valdivieso).
  • «Informe Mintaka» (Ricardo González).
  • «Informe Kayona» (Ricardo González).
  • «Los Ojos de Shambhala» (Ricardo González).